Adrián Escandar 162
Adrián Escandar 162

Las horas previas a la zarpada de un buque son de pura adrenalina. Carga de todo tipo de vituallas para la travesía; técnicos ajustando detalles en máquinas y equipos y decenas de tripulantes trasladando sus pertenencias a lo que será su " hogar" durante los próximos seis meses.

En medio de ese fragor, el director general de Educación de la Armada, el contraalmirante Gustavo Krasser; el secretario general de la Armada, el contraalmirante Jorge Cisneros, y el comandante del buque, el capitán de navío Ignacio Errecaborde, reciben cordialmente a Infobae con rostros que reflejan alegría y orgullo ante el inminente inicio de una gran travesía. Julio Martínez, ministro de Defensa, iba a ser de la partida pero las innundaciones en el litoral –donde la Armada ayuda en las tareas de auxilio a los afectados- lo obligaron a ausentarse.

"Por mí quemala", le habría dicho el ex presidente Kirchner al entonces embajador argentino en España Carlos Bettini, cuando éste le preguntó qué trato quería que recibiera la Fragata Libertad, el buque escuela nacional, en la madre patria. Al margen de la veracidad de la frase, durante la gestión K jamás la tradicional orden de zarpada fue dada por el Presidente de la Nación y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

En algunas ocasiones ni siquiera el Ministro de Defensa fue parte de la ceremonia; por otro lado, los viajes de instrucción fueron quedando cada vez más acotados por razones presupuestarias y obviamente reducidos casi a la nada luego del embargo en el puerto de Thema, en Ghana.

El pasado martes la "Libertad" recibió en su cubierta al presidente Mauricio Macri, quien se dirigió a los cadetes y oficiales exhortándolos a que "zarpen sin temor", en obvia alusión al levantamiento de las medidas judiciales que habilitaban el embargo de bienes del Estado en el exterior.

A la hora de diagramar el viaje de instrucción a punto de iniciarse, hubo dos posturas dentro del equipo de gobierno: algunos sostenían que un viaje de gran envergadura en medio de una política general de ajuste y restricción del gasto público podría ser contradictorio. Por otro lado, "lanzar el buque" a puertos de Estados Unidos y Europa sería una señal inequívoca de una inserción del país en el mundo y marcaría definitivamente el adiós al default.

Esta fue la postura que se impuso, y el buque insignia de la Armada iniciará entonces un viaje que la llevará a puertos no sólo de los Estados Unidos sino también a España, Irlanda, Grecia y Holanda, entre otros. Precisamente, en este último país se espera la presencia de la reina Máxima para la celebración del bicentenario de la independencia nacional.

El comandante del buque es muy preciso al aclarar que el viaje de instrucción no es un viaje de egresados. Por el contrario, es la fase final de una etapa de entrenamiento. Su superior inmediato presente en la entrevista ilustra sobre la gran cantidad de países que utilizan buques escuela propulsados a vela para este cometido: Chile, Uruguay, Colombia, México, Venezuela y España, entre muchos otros.

Tradicionalmente la nave, además de marinos e invitados de otras fuerzas, es portadora de muestras de las artes, ciencias o cultura nacionales. En esta oportunidad, una muestra itinerante de pintores argentinos estará presente en cada puerto que toque el buque. Este hecho se enmarca en una gestión realizada por la Asociación Amigos de Las Artes, según cuenta a Infobae el artista Mauricio Battistelli, presidente de la Institución.

Tanto Krasser como Errecaborde se refieren a dos aspectos fundamentales en la actividad militar de hoy. Por una parte, la presencia de mujeres: más de 20 integrarán la dotación en el presente viaje. Tanto en la marina militar como en la mercante, la mujer se encuentra plenamente integrada y la Armada ha sido pionera en ello, primero con la incorporación de enfermeras y luego con oficiales profesionales, ací como con la posterior apertura de los cursos de la Escuela Naval Militar para mujeres en todas las especialidades de la profesión. Asimismo, desde 1978 y también por iniciativa de la Armada, la Escuela Nacional de Náutica forma a oficiales femeninas para la marina mercante, varias de las cuales son hoy veteranas de Malvinas.

El otro tema insoslayable en pleno siglo XXI es cuál es la motivación que encuentran jóvenes de ambos sexos para elegir la carrera militar; en particular luego de que en nuestro país se llegara al punto de la estigmatización de todo lo relacionado con el mundo de la milicia. Afán de aventura, espíritu de superación, vocación de servicio y amor por la patria son los disparadores para que año tras año todos los institutos de incorporación naval completen sus cupos de ingreso, explica el director de Educación Naval.

Todo está listo: las velas prestas, la tripulación entrenada y el rumbo fijado. Sólo falta que a las 8:30 merced al imperio de la altura de marea necesaria, la sirena de nuestro buque escuela anuncie a los cuatro vientos que la "Libertad" se hace una vez más a los mares. Esta vez, sin que ningún buitre amenace su travesía. Buenos vientos para el buque y su tripulación.