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Ejecutivos de la empresa firmarán un compromise para alejarse de la cultura del "arriba hacia abajo" para adoptar un entorno que fomente un diálogo más abierto.


Como parte del cambio, la empresa número uno de Corea del Sur también reducirá el número de escalas de personal y activará líneas de conversación online entre jefes de sección y empleados.


"Nuestro objetivo es cambiar la cultura interna, poder ejecutar cambios tan rápido como lo hace una startup, empujar la comunicación abierta e innovar de manera constante", dijo Samsung en un comunicado.


El anuncio es parte de los intentos que Samsung viene llevando adelante para sortear la crisis. Es además una consecuencia de un viejo pedido del patriarca del grupo, Lee Kun-hee, para "cambiar todo, excepto su esposa e hijos".


Herida por un rápido declive en los beneficios de los smartphones y la ausencia de nuevos emprendimientos para impulsar el crecimiento, Samsung está bajo presión para reformar su cultura de trabajo, tipo militar, para fomentar la innovación.


Este intento de cambio no es el primero en Samsung. En los últimos años la empresa flexibilizó horarios de trabajo, redujo los requisitos de vestimenta para el trabajo en fines de semana y dejó de presionar a los empleados para que fueran con sus jefes a beber luego del horario laboral.


Empleados actuales y ex coinciden en que será complicado para una empresa como Samsung, con 300.000 trabajadores, adoptar una cultura más flexible. Analistas creen que el proceso podría dañar la actual capacidad de diseñar productos si se enfoca en cambiar su estructura.


Lee se encuentra hospitalizado desde que tuvo un ataque cardíaco en 2014 y el grupo está en medio de una transición para que su hijo, Jay Y. Lee, tome el control.