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En un principio, la intención del Gobierno era sacar este martes por la tarde el dictamen de comisión para su proyecto de pago a los holdouts y hoy mismo votar el proyecto de ley en la Cámara de Diputados. Lo primero lo logró pero, a pedido del massismo y el Bloque Justicialista de Diego Bossio, la propuesta incluirá una serie de cambios y la sesión del jueves se aplazó hasta el martes.

Ambos bloques negociaron modificaciones al proyecto oficial para acompañar el dictamen oficialista. Los emisarios del Gobierno confirmaron que están dispuestos a aceptar varios de ellos, aunque no especificaron si accederán a incluir todos.

El diputado massista Marco Lavagna confirmó que, a pesar de los cambios, el Frente Renovador acompañará "con disidencias" el dictamen de mayoría.

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Las exigencias del massismo pueden agruparse en cuatro grandes puntos: 1) que la emisión de deuda contemplada en el proyecto sea limitada a los alrededor de 12.000 millones de dólares contemplados para el pago del acuerdo con holdouts y no sea utilizada para cubrir gastos corrientes; 2) la inclusión una serie de correcciones legales, así como los argumentos de los dictámenes de los abogados del equipo argentino en Nueva York para cubrir al país frente a eventuales juicios; 3) la incorporación de una cláusula que exija al juez norteamericano Thomas Griesa que habilite un stay de cinco años para dejar abierta la oferta argentina ante la posibilidad de nuevas demandas y 4) un compromiso formal del Gobierno para que cualquier futuro endeudamiento sea destinado sólo a proyectos de desarrollo o infraestructura y no al pago de gastos corrientes.

El Bloque Justicialista también advirtió que firmará el dictamen pero con disidencias. El diputado nacional Oscar Romero expresó: "Queremos que esta ley no sea un cheque en blanco, poniendo un tope al endeudamiento". Y explicó que era necesario introducir un límite a la autorización de endeudamiento que finalmente sería de un monto 12 mil millones de dólares.

Asimismo, destacó que el bloque pudo establecer que "los informes en relación a la deuda serán mensuales en lugar de semestrales" por lo que el Congreso de la Nación recibirá información del avance de las tratativas y los acuerdos a los que se arribe durante el proceso de negociación.

Tanto el massismo como el Bloque Justicialista reclaman que la sesión con el argumento formal de que el macrismo debe abandonar las costumbres instaladas por el kirchnerismo y cumplir con el mínimo de siete días que el reglamento de la Cámara de Diputados establece entre la aprobación de un dictamen y su votación en el recinto.

Aunque no lo digan en voz alta, la idea de la postergación tiene en realidad otro objetivo: dar más tiempo para que los gobernadores negocien los votos de sus legisladores a cambio de que la Nación adelante el plan de pagos de cinco años del 15% de los impuestos coparticipables para las provincias.