La Justicia lo buscaba por un robo de un auto a mano armada cometido el año pasado junto a varios cómplices NA 162
La Justicia lo buscaba por un robo de un auto a mano armada cometido el año pasado junto a varios cómplices NA 162
Menos de 12 horas, dos barrios, tres víctimas y al menos 115.000 pesos de rescate

. Ese es el saldo que dejaron dos secuestros exprés ocurridos entre el miércoles y el jueves en la Ciudad de Buenos Aires. El primero fue en Floresta y el segundo en Villa Urquiza. Incluso, en uno de ellos hubo un tiroteo con la Policía.


En Floresta, poco después de las 23 del miércoles, una mujer de 40 fue secuestrada en la puerta de su casa, ubicada en Sanabria al 900, por un grupo de delincuentes que se movilizaba en un Volkswagen Bora. Su hijo, de 20 años, fue quien dio a aviso a la Policía. Según contó, el joven estaba en la puerta de la vivienda con su mamá cuando bajaron del vehículo al menos seis delincuentes armados que obligaron a la mujer a subirse.


Uno de los miembros de la banda le dijo al joven que los iban a llamar dentro de dos horas para pedir un rescate a cambio de la liberación de la mujer. Tras varios llamados, acordaron pagar un rescate de $25.000, a entregarse en el puente de General Paz y Beiró. Siete horas después, cuando el joven de 20 años llegó al punto de encuentro, uno de los secuestradores le ordenó que arrojara la bolsa con el dinero desde arriba del cruce.


Debajo del puente aguardaba uno de los cómplices en una moto, quien atrapó el dinero y huyó. La tortura terminó una hora después, luego de que la mujer fuera arrojada desde el vehículo en movimiento en el cruce de General Paz y Rivadavia. Con algunas heridas, la víctima logró dar con un efectivo de la comisaría 44 que recorría la zona y le contó lo sucedido. Fue trasladada al hospital Vélez Sarsfield, donde se corroboró que no tenía lesiones de consideración.


Villa Urquiza, el otro escenario de un secuestro

Otra banda armada secuestró a un hombre, de 47 años, gerente de una casa velatoria, y a su empleada, de 40. Según la esposa, recibió un llamado en el que le exigieron 200.000 pesos para liberar a su marido. Tras varias negociaciones, los secuestradores acordaron cobrar 90.000 pesos de rescate.


La intersección de la General Paz y Dardo Rocha fue el lugar elegido para hacer efectiva la entrega del monto del rescate. Una vez que obtuvieron el dinero, los secuestradores liberaron al gerente de la casa de velatorios y a la empleada. Estaban sanos y salvos.