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Una nena murió en un pueblo rural de Santiago del Estero al tragarse una bombita inflada, que se reventó en su boca.

Según explicó la agencia Nuevo Diario, la niña murió por hipoxia (falta de oxígeno). Al parecer, al pasar de la faringe a la tráquea, la bombita obstruyó las vías respiratorias, lo que le produjo una broncoaspiración.

Cuando se produjo el accidente, la víctima, identificada como Fernanda del Valle Prado, estaba festejando el carnaval con unos amigos en su casa de la ciudad Nueva Esperanza, a 210 kilómetros de la capital provincial, en el departamento Pellegrini. Falleció a poco de ingresar a la sala de urgencias del hospital zonal.

La causa quedó a cargo del juez de Crimen de Segunda Nominación, Ramón Tarchini. Tras la autopsia, el magistrado ordenó que el cuerpo sea entregado a su familia.