AFP PHOTO / PROFEPA 163
AFP PHOTO / PROFEPA 163

Los reptiles eran 350 cuando partieron de la ciudad de Culiacán, en el estado de Sinaloa, en el noroeste de México. A su llegada a Quintana Roo, en el este del país, 124 de ellos habían muerto, según informó en un comunicado la Procuraduría de Protección al Ambiente de México (fiscalía), tras una inspección.

El viaje por carretera entre las dos ciudades es de unos 2.550 km.

La causa probable de la muerte fue "aplastamiento y sofocación" durante el trayecto hasta una unidad de vida silvestre denominada Cocodrilla donde los animales fueron entregados.

"Se indagará sobre las deficiencias en el manejo y traslado de los cocodrilos", señaló la fiscalía.

LEA MÁS:

El ministerio público advirtió además que habrá una sanción económica de entre 193 a 193.000 dólares para la compañía a cargo de los reptiles, a los que no garantizó "el trato digno y respetuoso que refiere la ley general de vida silvestre".

Cocodrilla adquirió en Culiacán con los permisos legales correspondientes 4.956 cocodrilos pero, según la fiscalía, no cumplió "con las medidas necesarias para evitar el hacinamiento" de los animales.