Reuters/AFP 163
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El rey Felipe VI de España, que es el jefe de Estado, cumplió este viernes 22 de enero con la formalidad: se reunió con los líderes de los principales partidos y designó al actual presidente, Mariano Rajoy, para que se presente ante el Congreso y les pida a los diputados el apoyo para ser nuevamente investido.


¿Por qué eligió a Rajoy? Porque es el líder del Partido Popular (PP), la fuerza que ganó las elecciones del pasado 20 de diciembre. El problema es que el triunfo fue por un escueto margen, que le otorgó sólo 123 legisladores. ¿Qué necesita para que lo vuelvan a elegir presidente? Tiene dos opciones: la primera, que en una votación inicial lo elija la mayoría absoluta de la cámara, que son 176 diputados. La segunda, en caso de que ese primer intento fracase, es que 48 horas después vuelva a presentarse y obtenga más votos afirmativos que negativos, algo que puede conseguir si un partido que no le quiere dar un respaldo poyo explícito decide abstenerse.


A Rajoy le queda una carta: esperar que fracase la gran coalición progresista y que avance el proceso independentista en Cataluña, que recibió un fuerte impulso tras la investidura de último momento del separatista Carles Puigdemont como presidente regional. Su compromiso es sancionar una constitución y, en el mediano plazo, avanzar con la secesión. Esto podría forzar al PSOE a negociar con Rajoy. En caso contrario, éste podría acusarlo de ser cómplice de la ruptura de España.