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Opinión martes 12 de enero 2016

El Gobierno se consumió 30 de los primeros 100 días clave

Por Germán Fermo

La decisión de ser gradual tiene beneficios políticos, pero cada día que sigamos "haciendo la plancha" es un día más de aletargamiento de la economía

martes 12 de enero 201613:59
Crédito: DyN
Ser gradualista en la urgencia y realidad que vive el país puede enviar señal errónea: la de no saber qué cazzo hacer... Tuietaba: "Les confieso una cosa: en estos primeros 30 días esperaba mucho más a nivel económico. Ser gradualista es un grave error".

Hace como dos semanas que no deliro escribiendo algunos de mis artículos. Lo cierto es que la primera letra del alfabeto, la más linda de todas las letras, me tiene concentrado en temas mucho más relevantes que el análisis coyuntural de esta incomprensible nación a la que llamamos Argentina: aburrirse en este país sencillamente es imposible. De vez en cuando, sin embargo, dejo de esquiar en verano, dejo de contar 25 letras en el alfabeto, aun cuando me dicen que son 27, y recuerdo que todavía me gusta escribir. Y esa es la razón que justifica mi primera nota del año para un 2016 al que pienso escribirlo enteramente con "letra A" aún cuando sur comience con "S". Esta primera nota será entonces una combinación delirante de fábula policial con tilde grotesco, de una interminable tertulia periodística y de un Gobierno que al mostrarse tan gradual en lo económico quizá esté comenzando a dar la peligrosa señal de no saber qué hacer. OJO CON LA TORTUGA.

Estamos a 12 de enero del 2016 y parece que lo más importante que ocurrió en esta bendita e incomprensible república del Cono Sur es la persecuta de tres mafiosos por nada más y nada menos que dos semanas. Todo un país buscando a tres flacos sedientos y cagados de hambre, y no los podíamos encontrar. Es más, creímos tener a tres cuando en realidad era uno solo. Suerte que tuvimos un casero santafesino que en un acto heroico a lo Martín Fierro pegó el chiflazo a pura intuición de gaucho macho. Demasiado costo para una ciudadanía es ya tener que soportar a cuanto periodista tenga la chance de salir por TV jugando a Sherlock Holmes y haciendo análisis detectivescos pedorros durante todo el bendito día. Es más, en cualquier país serio, anunciar que detuviste a tres cuando en realidad tenías a uno y pasarle esa info nada más y nada menos que al Presidente del país, le cuesta el puesto al ministro y lo digo con el mayor de los respetos. Nos fumamos dos semanas de esta grotesca descripción de eventos y uno podría decir que mi afirmación es errónea y que la liberación del cepo fue "el acto de valentía económica y lo más importante de este tiempo". A quienes dicen esto les retruco que no basta con ser valiente y que las consecuencias plenas de la liberación del cepo todavía no las vimos. De hecho, el primer semestre del 2016 realmente nos dirá qué tan exitoso ha sido el Gobierno en liberarlo, en especial cuando la demanda de dólares por importación comience a ejercer su verdadero efecto. La rápida liberalización del cepo ha sido una excelente medida pero no terminó aquí, esto lejos está de ser un steady state de tipo de cambio y tasas; más aún en un contexto internacional donde el dólar claramente sigue con tendencia muy bullish sobre monedas emergentes y ni hablar commodities con un petróleo acercándose a cero. Es más, el impacto de este colapso imparable del petróleo sobre high yield energética y global será probablmente uno de los grandes drivers del 2016 y ojo con Argentina que, rindiendo 8% ya no luce tan atractiva como a inicios del 2014, otro tren que se nos está empezando a escapar. Alguna vez, le tenemos que ganar a la tortuga en el pique corto.

Las consecuencias plenas del fin del cepo se verán en el semestre

Haber liberado el cepo con tan pocas reservas y con tan poca presión de tasas parece sub-real y uno diría que es el resultado alquímico de un par de golden boys en el Gobierno generando un aura de expectativas positivas en su entorno. No compro esta historieta, las expectativas de muchas cosas buenas por venir sin dudas han jugado un rol fenomenalmente importante en las primeras semanas del nuevo gobierno pero es clave que a dichas expectativas se las sustente con medidas verídicas y contundentes que impacten a nivel macro-fundamental al país, y no las veo por ningún lado. A esta altura de los acontecimientos esperaba mucho más del nuevo gobierno; todo esto parece ser demasiado gradual para que funcione eficientemente a mediano y largo plazo. Es como que la estrategia electoral de no decir nada y sonreír a la camarita sigue intacta con una peculiar diferencia: ahora les toca gobernar y demostrar cuál es el plan para sacarnos de este escabroso estado al que la administración anterior nos ha condenado. Estos no son tiempos para ser gradualistas, estos sí son tiempos para poner lo que hay que poner, cueste lo que cueste, y sacar a esta bendita república del pozo en el que nos dejaron.


Ya a 12 de enero del 2016, me hubiera imaginado avances elocuentes para finiquitar de una vez la eterna historieta de los holdouts y muy poco avance se ha hecho en este sentido. Emitan un bono largo por el valor nocional del reclamo y ¡PUNTO y APARTE! ¿Cuánto más vamos a esperar para terminar con este tema que frena el rally potencial de bonos soberanos y financiación barata a la economía real? ¿Cuánto nos vamos a ahorrar por seguir tirando de la piola: 1.000 palos, 2.000 palos, 3.000 palos? Ojo, que esto crece a aproximadamente al 10% anual. Tuiteaba: "Sigo escuchando que 'vamos a negociar con los holdouts' y otra vez sopa. Basta de esto, paguemos de una vez y honremos lo que debemos". Esto no es nada para una república, destrabemos esto la semana que viene y sigamos para adelante. Y lo dije desde que comenzó este incomprensible "Kilombo" hace tanto tiempo ya que ni me acuerdo. También me hubiera gustado comenzar a conocer un claro y contundente plan anti-inflacionario y nada. También me gustaría saber cómo el Gobierno va a encarar un plan de reducción contundente del déficit fiscal y de eficientizacion del gasto público, y nada. ANÍMENSE ya a probar cosas grossas o el tiempo de "animarse" se les acabará, Argentina es un país de muy poca paciencia, los amores duran muy poco y solemos triturar golden boys muy rápido.

Lo cierto es, que parecería que este gobierno ha decidido ser muy gradual en todas sus decisiones lo cual tiene un claro beneficio PERO, a la vez, un oscuro costo. El beneficio radica en que podemos seguir tirando globos amarillos por el aire sin asumir los claros costos políticos que una estrategia no gradual implicaría. Sin embargo, el costo de no hacer nada es claramente el mediano plazo: cada día que sigamos haciendo la plancha es un día más de aletargamiento de una economía que desde hace años en vez de gradualismo necesita decisiones contundentes y con muchos huevos. Los primeros cien días de gobierno son claves para hacer cirugía general, bancarte el costo de semejantes medidas y que te putee todo el país (porque sin dudas, te van a putear big time) y con dichos cambios, darle al segundo semestre del año la chance de que la economía real se beneficie toda con los mismos. Bien, ya transcurrió cerca del 30% de esos primeros y claves cien días y es muy poco lo que se puede apreciar en materia de cambios y eso es preocupante para un gobierno que tanto depende del aura de expectativas favorables que se han armado en su entorno.

Éste es un país de poca paciencia: solemos triturar "golden boys" muy rápido

Y no es que con esto haya cambiado mi escenario base: sigo comprado en Argentina hasta los dientes porque sigo considerando que de este gobierno es razonable esperar sentido común y decisiones acertadas. Pero también les confieso que tanto letargo, tanto gradualismo, tanto no hacer nada y tanto no anunciar nada me están comenzando a generar una duda cruel y preocupante: ¿estos pibes tendrán un plan integral a nivel macro? ¿Se animarán a realizar los "n" cambios contundentes que este país necesita y merece a nivel económico? El contexto internacional cada día luce peor con un petróleo ya arañando los USD 30 y con China desacelerándose aún más. El mundo emergente se ha comenzado a complicar sustancialmente desde el año pasado y con ello implica que muchos países están mucho más baratos que 18 meses atrás implicando competidores potenciales para una Argentina que ya no luce tan atractiva rindiendo entre 7,5 y 8 por ciento anual en dólares.

Espero que en los setenta días que le quedan a los primeros cien, el Gobierno se anime a presentarle a la sociedad su plan y su itinerario de ejecución. Obvio gratis no va a ser. Ser gradual en la realidad macroeconómica en la que han dejado a la Argentina y en medio de un contexto de mercados emergentes que para muchos es ya una crisis es un claro error de diagnóstico. Muchachos, pónganle gamma a esto o perderán lo único que tienen: expectativas de cambios favorables y CONTUNDENTES a setenta días vista, ya no a cien.



(*) Germán Fermo. Ph.D. in Economics, UCLA, Máster en Economía CEMA. Actualmente se desempeña como Director de MacroFinance y como Director de la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.

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