Guillermo Moreno está de vuelta. Lejos de las versiones que sugerían que se alejaría de la política para dedicarse a su ferretería, el ex secretario de Comercio regresó después de una temporada de perfil bajo en Europa y se reincorporó a la arena política nacional. En lo que fue su reaparición en la escena porteña, el hasta hace poco agregado comercial en Italia fue recibido como una estrella por unos 450 militantes kirchneristas, que se reunieron este lunes en el Hotel Bauen para declararlo "Patriota del Pueblo y de la Patria Grande".

Casualidad o no, unas pocas horas antes Mauricio Macri había dicho ante la Unión Industrial Argentina (UIA) que su gobierno no tendrá ningún Moreno para combatir los aumentos de precios. El ex funcionario de Néstor y Cristina Kirchner no dejó pasar la oportunidad de retrucar: "Le doy las gracias al presidente Macri, pero no voy a trabajar en el gobierno de la restauración liberal. Él no me quiere y yo tampoco quiero trabajar con él".

En sólo un puñado de días, el nuevo mandatario deshizo algunas de las medidas más simbólicas que Moreno defendió durante su paso por el gobierno nacional: eliminó la mayor parte de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, puso al economista Jorge Todesca a reordenar el Indec y avanza en la unificación del mercado de cambios. Todas ellas son iniciativas que asimiló a las de la última dictadura militar. "El nuevo gobierno es legal y legítimo. Ganó con las de la ley. No tengo nada que decir. Funciona como si fuera un golpe, pero la verdad es que ganó con los votos", dijo.

"Son el gobierno de la restauración liberal"

El armado para lo que se viene

En silencio, Moreno se dedicó en los últimos días a realizar una serie de viajes por las provincias del país para apuntalar La Néstor Kirchner, la nueva agrupación política que fundó junto a un grupo de dirigentes, amigos y militantes. Está convencido de que el peronismo debe reagruparse en torno al Frente para la Victoria para dar batalla de cara a lo que viene.

"¿Cuál es hoy el deber de los militantes del peronismo? Impedir que se consolide una Argentina para pocos. Hoy necesitamos que el peronismo reflexione y debata sobre su destino histórico. Si nos equivocamos, se va a consolidar un modelo de exclusión. Eso, compañeros, no lo podemos permitir", arengó a los presentes, quienes pagaron un cubierto de $200 para participar del acto.

Durante los festejos, Moreno se mostró lejos de la imagen de hombre intratable que se forjó con gestos como el ya famoso "casco o guante" con el que invitó a pelear a los directivos de Papel Prensa. Sonriente, posó para cada foto que le pidieron, recibió todos los regalos que le ofrecieron y firmó cada libro, remera o papelito que le acercaron para firmar. Su mujer Marta Cascales debió esperarlo casi 20 minutos en el auto hasta que Moreno terminó de escuchar a todos los militantes. Sólo se retiraron del Hotel Bauen cuando ya todos los pedidos se habían acabado.

El papa Francisco, D´Elía y la tercera guerra mundial

En el acto estuvieron la ex secretaria de Comercio Exterior Beatriz Paglieri, la ex defensora del Pueblo Alicia Pierini, el músico Horacio Fontova y el abogado Pablo Llonto, entre otros. Pero el más ovacionado después de Moreno fue el piquetero Luis D´Elía. Quienes tal vez hayan sido los dos dirigentes más criticados por la oposición en los 12 años de gobiernos kirchneristas se estrecharon en un abrazo y posaron juntos para las cámaras.

Mientras los comensales comían las empanadas de la entrada, probaban el plato principal de pollo con arroz y tomaban una copa del vino "El Peronista", Moreno explicó que el enfrentamiento entre Cambiemos y el Frente para la Victoria se enmarca en realidad en un conflicto más grande: "En el mundo tenemos hoy prácticamente dos discursos. De un lado, el discurso hegemónico de los organismos multilaterales. Del otro, un discurso único, que es el discurso del papa Francisco, que es el único que los confronta".

En el tiempo que pasó en Italia, el ex agregado económico mantuvo una serie de encuentros con el Sumo Pontífice, tanto de carácter diplomático como personal. Antes de partir incluso fue recibido por él en una audiencia privada junto a su mujer Marta Cascales. En su discurso, Moreno no hizo alusión a los diálogos que mantuvieron en privado. Tampoco a las múltiples causas que tiene abiertas en la Justicia.

"Los únicos que podemos impedir que se consolide la exclusión somos nosotros"

"Este capitalismo salvaje está generando unas tensiones que lo llevan al Papa a decir que el mundo está en una tercera guerra mundial en cuotas. Cuando lo decíamos en la Argentina hace algunos años atrás nos tomaban el pelo. Ahora lo dice el Papa y la cosa es distinta. ¿Cuál es la explicación de esta tercera guerra mundial? No es la guerra a la que nosotros estamos acostumbrados, de frente contra frente. Es una guerra distinta, que tiene que ver con los tremendos desequilibrios e injusticias que se están produciendo", detalló.

La cena en el Hotel Bauen fue convocada por La Oesterheld, agrupación en homenaje al historietista desaparecido Germán Oesterheld que celebró este lunes su 18º aniversario con la entrega del premio al "patriota" Moreno. El encuentro fue conducido por Martín García, ex titular de la agencia Télam y referente de la agrupación, quien junto a sus hijos, Bárbara y el periodista Camilo García, realizó también un emotivo homenaje a su pareja Rocío Martínez, detenida-desaparecida por la última dictadura militar.

Cerca de la medianoche, Moreno se fue ovacionado del Hotel Bauen. A los gritos, los 450 militantes reunidos para homenajearlo cantaban: "Vamos a volver, a volver, vamos a volver". A nadie le hizo falta aclarar a dónde. Todos están convencidos de que el kirchnerismo todavía tiene mucho para dar.