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Gabriela Trenchi, una mujer de 48 años, lucha por su vida en el Sanatorio de los Arcos luego de someterse a una lipoescultura por la que terminó con una "parálisis en los cuatro miembros", tal como confirmó su abogado Mariano Lizardo en "El Diario de Mariana".

El cirujano que está en la mira es el doctor mediático Aníbal Lotocki, que ya sumó otra causa de mala praxis en su haber. "Ahora será la justicia quien determine la culpabilidad de este hombre", agregó el letrado.

Lo cierto es que Gabriela, que ingresó al quirófano el 7 de agosto, sigue grave. ¿Qué puede fallar en un procedimiento de este tipo? La paciente aparentemente se habría sometido a una lipoescultura de abdomen y glúteos, zona en la que también le efectuaron rellenos.

"El estado clínico es dificultoso. Según se dijo, fue una cirugía muy prologada, dicen que fueron 4 horas, eso puede alterar el estado de la paciente. En estos casos hay que tener cuidado en las cantidad que uno aspira, no deben ser más de tres litros, porque puede haber pérdida de mucha sangre o líquidos del cuerpo. En este caso eso no se sabe, así como tampoco qué se le inyectó posteriormente", aseguró a Infobae Diego Wengrowicz, cirujano plástico, director del centro MW Estética (MN 107749)

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El especialista advierte que cuando hay una pérdida de líquido muy importante puede ocurrir una descompensación general. "También, cuando se inyecta algún producto hay que ver cómo se inyecta y en dónde. Normalmente no pasa nada porque son cánulas redondas, pero si uno inyecta con una cánula con punta y lo introduce dentro de un vaso, entra inmediatamente al torrente sanguíneo y por ende, puede entrar en los órganos, incluso llegar hasta el cerebro y afectar la movilidad".

Según detalla Wengrowicz, hay secuelas que pueden quedar de por vida, es por ello que es importante saber qué se le inyectó a la paciente para llegar al fondo de la cuestión.

La lipoaspiración es un proceso médico quirúrgico que debe ser realizado en un quirófano habilitado, con un equipo médico completo que incluya un anestesista y un cardiólogo, y en donde se realicen monitoreos permanentes del paciente, quien debe llegar a esa instancia con los exámenes quirúrgicos completos. Es decir, un paciente sano.

Para el médico especialista en cirugía plástica Fernando Felice (MN 108614), profesor de la UBA y presidente del Centro Vesalio, es un procedimiento seguro si se realiza de esta forma. "Sin embargo, todo en la vida tiene un mínimo riesgo. Si uno no cumple con todos estos requisitos pueden ocurrir complicaciones".

Felice describe dos de ellas como las principales producto de este procedimiento:

-Infecciones: "Cuando hablamos de tejido graso es un tejido muy poco vascularizado, y es muy difícil de controlar si se produce una infección porque los antibióticos no surten buen efecto".

-Embolia grasa: "Es cuando parte de esta grasita que se está tratando de lipoaspirar ingresa al torrente sanguíneo y genera una oclusión a nivel respiratorio pero desde la sangre. Eso sería lo más grave y son sumamente infrecuentes si se tiene en cuenta todo lo anterior".

"Creo que esta paciente debe tener algo de eso porque no hay otro motivo por el que termine en terapia intensiva. Una paciente no termina cuadripléjica por una lipo. Tienen que haber otros factores", concluye.

El antecedente de Silvina Luna

La modelo de 34 años se sometió en 2011 a una operación para aumentar el volúmen de sus glúteos con el doctor Aníbal Lotocki a través de un relleno creado con la extracción de grasa de la cintura mezclado con metilmetacrilato.

Tres años después, Silvina comenzó con dolores abdominales y se le detectaron cálculos en los uréteres, producto de una sustancia externa que podría llegar a ser metacrilato, aunque aún no se pudo confirmar.

"Vimos por un estudio que, asociado al material de relleno, hay una inflamación crónica en todo el tejido. Esta inflamación crónica provoca la formación de granulomas. Entonces los precursores de la vitamina D se transforman en vitamina D y lo que hacen es liberar el calcio en la sangre y consecuentemente en la orina, produciendo la formación de cálculos, generando daño renal", había confirmado su médico de cabecera, Diego Lowenstein.

Luna fue sometida a una operación para extraer los cálculos en el Hospital Italiano.