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Si bien cada vez se conoce más sobre la importancia del consumo de Omega 3 para una mejor salud, en la sociedad occidental sigue siendo muy escaso su aporte para las necesidades de nuestro organismo.

Los Omega 3 son ácidos grasos insaturados (el organismo humano no los puede fabricar a partir de otras sustancias), y debido a que poseen enlaces libres en su estructura química son propensos a la oxidación, lo que es importante a tener en cuenta a la hora de elegir la fuente más apropiada para incorporar el Omega 3 a nuestra alimentación.

Junto con los Omega 3, se volvieron "famosos" de un tiempo a esta parte los ácidos grasos Omega 6, que también son esenciales, pero tienden a consumirse en exceso en las dietas modernas (derivado fundamentalmente del girasol, soja, cereales).

Así las cosas, estudios demostraron que ambos ácidos grasos no sólo hay que tomarlos en cantidades suficientes, sino que además hay que guardar una cierta proporción entre ambos tipos. Por lo que, además de procurar incorporarlos en nuestra alimentación, se debe tener en cuenta la relación existente entre el consumo de los distintos omegas. Idealmente el consumo de Omega 3 debería ser idéntico al de Omega 6; sin embargo, esto no ocurre y este desequilibrio termina afectando a nuestra salud.

Infobae consultó al doctor Milton Dan (MN 119.041), master europeo en Nutrición y Salud, sobre por qué es importante el consumo de Omega 3 para el organismo. Y pese a que sus efectos positivos fueron tradicionalmente vinculados a la salud cardiovascular, sorprendió saber que "los beneficios van más allá del corazón".

"El Omega 3 es un nutriente indispensable para un mejor andamiaje de nuestro organismo, pero lamentablemente el consumo alimenticio actual es muy bajo, con lo cual tendremos que aumentar el aporte de este nutriente", destacó el especialista, quien resaltó que este exceso de Omega 6 que mencionábamos antes "trae como consecuencias efectos metabólicos negativos y proinflamatorios".

Para Dan, "aunque poco comprendido, este desequilibrio entre lo consumido de Omega 6 respecto al 3 alcanza proporciones alarmantes y es uno de los principales problemas de la dieta moderna".

"Este desequilibrio entre lo consumido de Omega 6 respecto al 3 alcanza proporciones alarmantes y es uno de los principales problemas de la dieta moderna"

"La relación de consumo ideal es un aporte idéntico entre ambos Omegas, algo natural y sencillo para nuestros antepasados, que consumían pescados de mar, animales herbívoros que se alimentaban de vegetales dotados de Omega 3, semillas, frutos y aceites de presión en frío. De ese modo lograban prevalencia de Omega 3, aporte moderado de Omega 6 y buena dosis de antioxidantes", describió el especialista, quien destacó que sin embargo en la mayoría de las dietas occidentales esta relación es superior a 20:1 a favor del Omega 6, pudiendo incluso superar 50:1, con las consecuencias y problemas de salud que puede generar.

En definitiva, aumentar el consumo de Omega 3 es una cuestión clave en la alimentación moderna, "generando beneficios para la salud por sus efectos antiinflamatorios y anticoagulantes, de control de los niveles de colesterol y triglicéridos, en la reducción de la presión sanguínea, además de reducir los riesgos y síntomas de otros trastornos, incluyendo diabetes, accidente cerebrovascular, artritis reumatoidea, asma, enfermedad intestinal inflamatoria, colitis ulcerativa y deterioro mental".

El especialista enumeró los 13 beneficios que aporta el Omega 3 al organismo:

* Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares

* Previene enfermedades del sistema nervioso

* Mejora la concentración, memoria y aprendizaje

* Mejora los síntomas de enfermedades inflamatorias

* Favorece la circulación sanguínea

* Reduce los triglicéridos y mejora la relación colesterol HDL/LDL

* Disminuye el desgaste de las articulaciones

* Mantiene una visión saludable

* Promueve la salud de la piel

* Mejora los períodos menstruales dolorosos y los síntomas premenstruales

* Promueve la formación y protección de las membranas celulares y hormonas

* Previene los daños provocados por los radicales libres

* Mejora la salud en general y la sensación de energía y bienestar

Pero ¿qué es el krill?

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Los krill son minúsculos crustáceos parecidos a los camarones, que constituyen la mayor biomasa del mundo. Aunque existen 85 especies diferentes de krill en distintos lugares del mundo, para el aporte de Omega 3, el de mayor calidad es el krill antártico. La biomasa total de esa especie tiene un peso de aproximadamente 420 millones de toneladas.

Dan explicó que "debido a que el krill se encuentra en lo más bajo de la cadena alimenticia, no acumula tantas toxinas y metales pesados como otras criaturas marinas que se encuentran en posiciones superiores de la cadena alimenticia". Esto lo vuelve una fuente ideal de Omega 3.

La cosecha debe cumplir estrictas pautas internacionales de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) que salvaguardan la continuidad de la población de krill en el Océano Antártico meridional.

Sobre qué diferencia aporta este crustáceo respecto del resto de los omega que incorporamos en la alimentación, el especialista remarcó que "el krill logra destacarse como la mejor fuente, ya que se consigue incorporar Omega 3 de cadena larga (EPA y DHA) con mayor biodisponibilidad y contenido de antioxidantes".

"La clave está en la composición propia del aceite de krill antártico original, el EPA y el DHA se unen a fosfolípidos, a diferencia de los ácidos grasos del Omega 3 de aceite de pescado, que se unen a triglicéridos, por lo cual se digieren con mayor facilidad, siendo tres veces más biodisponible en comparación con el Omega 3 del aceite de pescado", insistió Dan, para quien "otro de los puntos que lo hacen distintos es su contenido natural en Astaxantina y Tocoferol (vitamina E), poderosos antioxidantes, que potencia naturalmente la estabilidad del Omega 3 a diferencia de lo que sucede con la fuente de pescado y vegetal".

Estos nutrientes también brindan beneficios adicionales a la salud del cuerpo humano: al ser antioxidante, ayuda a cooperar con la capacidad natural del cuerpo de protegerse a sí mismo contra los efectos de los radicales libres.

Cómo se ganó la fama de "secreto de la vitalidad del Papa"

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A mediados del 2013, se conoció por diversos artículos publicados en medios de comunicación de todo el mundo que el papa Francisco estaba incorporando a su alimentación las cápsulas de krill. Las fuentes revelaban por ese entonces que la vitalidad y energía del Sumo Pontífice habían aumentado desde que incorporó las cápsulas de krill.

Ahora, como hecha la ley hecha la trampa, en el mundo empresas comenzaron a realizar mezclas de aceites que bajan la calidad del producto, en busca de disminuir costos.

De ahí que para saber si el comprimido que consumo es 100% krill, Dan especificó que "el aceite de krill debe ser presentado en cápsulas de gelatina blanda", al tiempo que remarcó que "es importante que el consumidor lea el informe nutricional y se asegure de que está ante un producto elaborado con aceite 100% puro elaborado a partir de krill antártico".

"Es importante que el consumidor se asegure que está ante un producto elaborado con aceite 100% puro elaborado a partir de krill antártico"

En la Argentina el primer producto comercializado con krill es Capskrill®, elaborado con aceite de krill 100% puro de calidad premium original.

"La cosecha y los procesos de extracción son claves en la calidad del aceite de krill obtenido y que se utilizará en el encapsulado", destacó el especialista, quien reseñó que "esos procesos aseguran la bioactividad, que mejoran la digestibilidad, capacidad de absorción y eficacia. Son claves en la cantidad de fosfolípido y astaxantina que va a contener el producto final".

La materia prima utilizada en Capskrill® cuenta con la certificación Friend of the Sea por su cosecha sustentable de krill, de ahí que el aceite de krill utilizado en estas cápsulas cuenta con el mayor respaldo científico a nivel global, y es fabricado en Canadá y los EEUU superando los más altos estándares de calidad y seguridad a nivel mundial (auditada y aprobada por organismos como la FDA de los Estados Unidos, Health Canada, EFSA de la Unión Europea, TGA de Australia, entre otros).