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Las fuerzas armadas de Egipto dijeron que al menos 100 militantes y 17 soldados habían muerto. Una fuente de seguridad dijo que unos 300 militantes, con armas pesadas y arsenal antiaéreo, habían participado en los ataques, mientras el Ejército informó que cinco puestos de control fueron impactados por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y que los enfrentamientos se habían extendido durante más de ocho horas.

Los combates entre ambos bandos continúan en el norte del Sinaí, donde las tropas egipcias han lanzado una operación para perseguir a los yihadistas.

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La fuente de seguridad detalló que en uno de los ataques un suicida hizo estallar un coche bomba en un puesto de control en la zona de Abu Rifai, en Sheij Zaued.

Otros yihadistas atacaron la comisaría de Al Arish, capital de la provincia del Norte del Sinaí, y otros tres puestos de seguridad, donde se enfrentaron a tiros con los efectivos del Ejército y la Policía.

En los ataques y los posteriores choques, los radicales han empleado granadas RPG y proyectiles de mortero, además de artefactos explosivos.

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Las autoridades han decretado la máxima alerta en las instalaciones gubernamentales y de seguridad y en los hospitales, y han enviado una decena de ambulancias a los lugares atacados.

Los atentados terroristas han aumentado en Egipto, principalmente en el Sinaí contra las fuerzas de seguridad, desde el golpe militar de julio de 2013 contra el entonces presidente, el islamista Mohamed Mursi, del que se cumplen ahora dos años.

En el norte del Sinaí tienen sus bases varios grupos yihadistas, entre ellos, Wilaya Sina (Provincia del Sinaí), que es leal al Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y ha reivindicado los atentados más mortíferos perpetrados en estos dos años.

El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, ha declarado el norte de la península zona de exclusión militar, ha impuesto el toque de queda y ha impedido el acceso a los medios de comunicación.

Esta cadena de ataques tiene lugar dos días después de que fuera asesinado el fiscal general egipcio, Hisham Barakat, en un atentado con coche bomba en El Cairo, y de que en las últimas 24 horas se registraran otros ataques menores en la capital.