Télam 162
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Daniel Scioli está eufórico. Desde que decidió lanzarse por la candidatura presidencial estaba obsesionado porque Cristina Fernández de Kirchner lo designe oficialmente, por un lado, pero que también juegue para que él gane. Y logró ambas cosas. Aún no puede creerlo. Hasta llegó a pensar que Florencio Randazzo podía ganarle las primarias si la Presidenta insistía en jugar a fondo con el Ministro de Transporte. O que no le darían la boleta para competir. Se la pasó todo el fin de semana esperando un llamado desde la cumbre del poder, pero nada. Todo cambió de repente, el martes por la tarde. Fue cuando supo que Carlos Zannini lo acompañaría en la fórmula. Lo que se dice es que tuvo la indicación de que llame a Cristina con esa idea, y que ella le diría que sí. Obediente, hizo lo que le dijeron. Ya conocemos lo que pasó después.

?El sciolismo está igualmente eufórico, recibiendo llamados de respaldo de todos los sectores del kirchnerismo, desde peronistas ortodoxos hasta intelectuales de Carta Abierta. Saben que no será fácil lo que viene, que Zannini se trata de un peso pesado en la política argentina, alguien que conoce todos los secretos del poder político y económico de los últimos 12 años, que tiene detalles de los que ni la misma Cristina está al tanto, que no les regalaron nada, pero "¿cuándo fue fácil para nosotros?", dicen. Como campeones del optimismo que son, aseguran que "en la dialéctica del amo y el esclavo que explicó Hegel, se trata de la resolución de la guerra entre ambos a través del pacífico esclavo, que domesticó al amo".

?De todos modos, reconocen que están en problemas. Que, de ganar, la puja por el poder será inevitable. Confían en que con Scioli presidente podrán aguantar mejor las presiones del kirchnerismo duro que lo acicateará por la espalda y que los gobernadores peronistas serán sus aliados.

?De las listas a diputados de la provincia de Buenos Aires no conocen nada. En el peronismo, se sabe, cuando no tenés información es porque estás afuera. Ya quedaron espantados con la lista de diputados de la Ciudad, encabezada por Axel Kicillof, que lleva a Victoria Montenegro y a Andrés Larroque en el segundo y tercer lugar. Obviamente, nada pudieron hacer. Se preguntan cómo se realizará la campaña, si tendrán la chance de intervenir en los contenidos. "Espacio para hacer sciolismo, tenemos", se ufanó un allegado al gobernador, como si temieran perderlo en cualquier momento.

?Como sea, nadie en el peronismo está demasiado contento. Zannini es considerado el hombre que más desprecio tiene por el peronismo, quizás más que la propia Cristina. Las diferencias son definitivas, y pasan una razón elemental: los peronistas creen que pueden sobrevivir al kirchnerismo, Cristina y Zannini no quieren que nadie sobreviva cuando ellos ya no estén, y vienen desplazando de todos los lugares posible a los peronistas, para poner leales al proyecto.

?Y no solo en el Congreso o el Estado, también en las intendencias de todo el país, incluida la provincia de Buenos Aires, donde tienen posibilidades de colocar un intendente en Lanús (Julián Alvarez, actual secretario de Justicia) y Mercedes (Juan Ignacio Ustarroz, hermano de crianza de "Wado" De Pedro). En esos lugares, y otros diez más, donde los candidatos kirchneristas pudieron hacer pie, el mecanismo de domesticación es sencillo, no le dan la boleta a los candidatos del peronismo tradicional para que puedan inscribirse, ni siquiera compitiendo en primarias, y sanseacabó, ya que solo les quedaría competir con "una lista corta", sin candidato a presidente ni gobernador, lo que es inviable en una elección nacional.

?¿Puede ganar la fórmula Scioli/Zannini las elecciones presidenciales?, preguntó Infobae a tres fuentes peronistas. Las respuestas pueden resumirse en lo siguiente:

- Hoy Scioli es el futuro presidente de la Argentina. Pero todavía queda ver cómo será la campaña.

- No hay ninguna encuesta donde Scioli supere los 35 puntos. En la mayoría de las que tienen los sciolistas, está en 31.

- Evalúan la posibilidad de que Mauricio Macri salga segundo en las PASO y primero en la primera vuelta.

- Hoy ven difícil la posibilidad de ganar en primera vuelta. Si así fuera, consideran imposible ganar en la segunda vuelta.

- La única alternativa que tienen es ganar electorado independiente al kirchnerismo. Zannini no es, por cierto, el mejor candidato para atraer ese público.

?Por supuesto, ningún peronista se va a bajar del desafío que supone tener resuelta sin primarias la fórmula presidencial. Lo agradecen. Saben que no tienen posibilidad de influir en las listas a diputados y senadores. Para el kirchnerismo duro, el peronismo se tiene que dar por bien pagado al llevar a Scioli como candidato a presidente. Están inquietos porque Randazzo no aceptó ser candidato a gobernador, y se preguntan: "¿Florencio se habrá equivocado o la tiene más clara que todos y ya se está preparando para la derrota del FPV?".