Reuters 163
Reuters 163

El régimen de Raúl Castro amenazó con suspender los títulos de los especialistas que trabajan en Brasil en el marco del programa brasileño Mais Medicos si los familiares que viven con ellos en el país sudamericano no regresan de inmediato, según informó el diario Folha de San Pablo. Los médicos están obligados a ir de vacaciones a la isla, que es cuando las autoridades chequean si los familiares vuelven con ellos o no.

Hace una semana, el Folha reveló que el gobierno cubano amenazaba a sus médicos con dejarlos fuera del programa y sustituirlos por otros profesionales. Hasta diciembre unos 14.462 profesionales integraban el Mais Medicos, de los cuales el 80 por ciento provenía de Cuba.

El diario contabilizó al menos 30 casos de médicos cubanos viviendo con sus familias en las regiones del Norte, Noreste y Sudeste, aunque serían muchos más. Por su parte, los médicos cubanos aseguran que cuando firmaron su contrato, fueron informados de que podían trasladarse con sus parejas e hijos.

El gobierno de Dilma Rousseff en Brasil concede a los familiares de los médicos cubanos quedarse hasta 36 meses, el tiempo máximo en que puede trabajar allí uno de los profesionales. Sin embargo, desde el régimen de los Castro se alega que están permitidas las visitas, pero no quedarse allí.

De acuerdo con los médicos, ya hay colegas que fueron retenidos en la isla. "Una mujer que trabajaba en Rondonia que se fue de vacaciones y su marido se quedó en Brasil. Ella tenía que regresar, pero el gobierno no la dejaba hasta que su esposo regresara", relató un profesional.

"No quiero que mi familia vuelva, pero si pierdo mi matrícula, no sé qué voy a hacer"

Otra médica, que está en el estado de San Pablo, sufre por anticipado, porque debe tomarse vacaciones en abril, pero su marido consiguió trabajo en Brasil y su hija comenzó la escuela. "Estamos cada día más asustados. No quiero que mi familia vuelva, pero si pierdo mi matrícula, no sé qué voy a hacer", afirmó.

En las reuniones con los médicos en Brasil, representantes del régimen cubano han dicho que la medida es para evitar deserciones masivas, como ya ocurrió con un programa similar en Venezuela. Entre septiembre de 2013 y el mismo mes de 2014, más de 700 médicos enviados por La Habana para trabajar en el país caribeño desertaron, según la ONG Solidaridad sin Fronteras.