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El consagrado escritor peruano Mario Vargas Llosa fue el orador central del evento que organizó este viernes el Bank Julius Baer en el hotel Conrad de Punta del Este, al que asistió Infobae. Entrevistado por el periodista Andres Oppenheimer, el premio Nobel de Literatura ofreció un minucioso análisis de la realidad política latinoamericana y también dio su punto de vista del ataque terrorista en París que conmueve el mundo.

"Tengo una gran admiración por Argentina -confesó-. Siempre recuerdo, y me gusta recordarles a quienes ya lo han olvidado, que fue un país del primer mundo cuando tres cuartas partes de Europa eran del subdesarrollo".

El intelectual indicó que el país a comienzos del siglo XX la Argentina "tenía un sistema educativo que fue el mejor del mundo" y fue el primer país que acabó con el analfabetismo.

"Argentina fue un extraordinario país, con una cultura asombrosa. Fue la nación más ilustrada de América Latina", insistió. Y entonces se preguntó: "¿Cómo es posible que un país con esa tradición viva la catástrofe política y económica que es hoy día?". De inmediato dio con la respuesta: "Por razones puramente políticas, no son razones económicas, nadie ha invadido Argentina".

Vargas Llosa fue claro en identificar lo que a su juicio torció el destino del país: "La razón del fracaso, de la catástrofe Argentina, tiene un nombre: es el peronismo. No hay ninguna duda, es el peronismo".

Fue entonces que reflexionó: "No se comprende cómo existen argentinos que sigan votando" por el peronismo. "¿Cómo es posible esa perseverancia en el error? No se entiende", ahondó.

Reconoció luego su "esperanza" en que las elecciones presidenciales de octubre resulten en un "cambio" y que " el peronismo sufra la derrota que merece". Y no ocultó su favoritismo por uno de los candidatos: el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. "Queridos amigos argentinos, no se equivoquen una vez más: ¡voten por Macri! Voten por Macri. Yo estoy dispuesto a hacer campaña por Macri".

Durante la entrevista, el escritor y ensayista fue consultado acerca de si la caída del precio del petróleo derivará en el fin del ciclo del gobierno bolivariano en Venezuela. El panorama que dio sobre la realidad que enfrenta ese país fue por demás sombrío. "Hace 10 años el chavismo era una alternativa, que presentaba la utopía del igualitarismo y el estatismo que podía seducir a las mayorías. Hoy ese peligro está totalmente descartado. Venezuela es una catástrofe, un colapso económico con el segundo índice de criminalidad más alto del mundo". Y aseveró que "Venezuela se ha empobrecido con el chavismo".

De todos modos, evaluó que esa fuerza está cada vez más debilitada. "El apoyo popular al chavismo es minoritario. (Nicolás) Maduro solo puede ganar las elecciones con un fraude descomunal, crímenes, injusticia, encerrando a los opositores, destrozando la libertad de prensa", afirmó.

"A esta altura, la mayoría de los venezolanos sabe que el chavismo ha sido una mentira y una catástrofe. Una dictadura que ha fracasado estrepitosamente. Así como cayó el muro de Berlín, la dictadura de Maduro va a caer, ojalá que caiga pacíficamente; si no, va a caer por las malas. No porque lo impulsen los designios imperialistas de los EEUU, sino por la angustia, la insatisfacción, la indignación de la gente en Venezuela", dijo. Y observó: "Es una vergüenza que gobiernos democráticos no denuncien la dictadura, o peor, que se manifiesten solidarios con Maduro en lugar de con los verdaderos demócratas venezolanos. Maduro es un dictador corrupto y asesino".

En otro tramo de la charla surgió de manera inexorable la noticia que acapara la atención de la comunidad internacional en las últimas horas: el brutal atentado terrorista contra la revista Charlie Hebdo, en París. Al respecto, dijo: "Occidente debe tener la clara conciencia de que hay una guerra que enfrentar; sin vacilaciones, sin complejo de inferioridad, porque está en peligro la esencia misma de la cultura de la libertad".

Vargas Llosa vaticinó que "el terrorismo islámico es tan anacrónico que no va a alcanzar una victoria nunca" y remarcó que las principales víctimas de sus atrocidades no son los judíos ni los cristianos sino los propios musulmanes. "Por eso hay que mantener la cabeza fría, no todos los musulmanes son culpables. Debemos actuar con justicia", acotó.

Por último, evaluó que "quienes defienden la democracia no deben caer en la complacencia ni en una actitud pasiva". Y exhortó a "atacar a los multimillonarios que financian el terror".