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Pertenecer al sexo femenino viene acompañado de una gran cantidad de beneficios para el cuerpo y la salud. Desde sus hormonas, que son protectoras del organismo, hasta su estilo de vida tienden a influir de manera positiva a largo plazo. No más 'sexo débil'.

"Los hombres le prestan menos atención a su salud y prefieren adoptar un enfoque machista y visitar poco al médico. Eso los hace estar más desprotegidos", dice a la revista Time J. Leonard Lichtenfeld subdirector médico de la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

A continuación, 10 ejemplos de por qué las mujeres están a la cabeza en salud y cuerpo.


Son más longevas

Una niña nacida en 2012 -según las estadísticas más recientes disponibles- puede vivir hasta 81,2 años de edad; mientras que un niño lo haría en promedio hasta los 76,4, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud. Los investigadores no están completamente seguros de las causas de esos cuatro años de diferencia: "Podría tener que ver con el hecho de que las mujeres tienen tasas más bajas de enfermedades del corazón en comparación con los hombres, aunque las mujeres están ganando terreno", explica Nieca Goldberg, director médico del programa de corazón de las mujeres del Medical Center en Nueva York. "Puede ser el resultado de por qué las mujeres mantienen lazos sociales más fuertes con los amigos y la familia, porque los lazos sociales están vinculados a la longevidad".


Tienen una mayor tolerancia al dolor

La noción de que los hombres se enfrentan al dolor con estoicismo inquebrantable mientras que las mujeres son más sensibles a cada dolor no se refleja exactamente en la investigación. Numerosos estudios respaldan el hecho de que las mujeres parecen tener un umbral de dolor más alto que los hombres, dice el doctor Goldberg. Por supuesto, tiene sentido que las mujeres sean capaces de soportarlo, teniendo en cuenta situaciones de la vida que experimentan como el parto. "Las mujeres tienen que ser capaces de mantener la agonía durante ese momento", señala Goldberg.


El cáncer de cabeza y cuello afecta más a hombres que a mujeres

Las estadísticas cuentan la historia: la Sociedad Nacional del Cáncer estima que este año, cerca de 30 mil hombres serán diagnosticados con cáncer de cavidad oral o faringe, contra sólo 12 mil mujeres. Y cuando se trata de cáncer de esófago, 14 mil hombres pueden desarrollarlo este año, en comparación con tan sólo 3 mil mujeres. ¿Por qué los cánceres de cabeza y cuello discriminan tan abiertamente sobre el sexo? Los cánceres que se producen en estas zonas del cuerpo están estrechamente vinculados con el consumo de tabaco y alcohol. "Aunque las mujeres están ganando terreno, los hombres todavía fuman y beben en mayor número, por lo que desarrollan estos tipos de cáncer con mayor frecuencia", explica el doctor Lichtenfeld.


Los índices de melanoma son más bajos en las mujeres mayores

Antes de los 45 años, las tasas de melanoma, la forma menos común pero más mortal de cáncer de piel son más altos en las mujeres, según la Academia Americana de Dermatología. Es una tendencia que atribuyen los investigadores a la popularidad del bronceado. Pero después de ese punto, son los hombres quienes llevan la peor parte de la enfermedad. "Entre los 50 y 60 años, empezamos a ver un gran número de hombres blancos con melanomas, probablemente debido a daños en la piel acumulada en el tiempo después de décadas de trabajar expuestos, o por la práctica de deportes al aire libre, sin el beneficio de la protección solar ", dice Lichtenfeld.


Las mujeres tienen un sentido más agudo del olfato

No es de extrañar que las velas, jabones, detergentes y perfumes satisfagan las narices femeninas. En comparación con los hombres, las mujeres parecen tener una detección de olor más agudo, y es que tienen hasta un 50% más de células en su bulbo olfatorio -la primera región del cerebro para recibir señales sobre olores-, según señala un estudio reciente publicado en la revista Plos One . El estudio apoya la idea de que las mujeres son olfativamente superiores, pero no explica por qué. Hay teorías: el sentido más agudo del olfato ayuda a las mujeres a detectar las feromonas que ayudan a elegir a la pareja adecuada; otra asegura que la capacidad de detectar olores rancios ayuda a una mujer a proteger a su descendencia de la infección y la enfermedad.


Los niveles de colesterol HDL son más altos en las mujeres

El colesterol HDL, o 'colesterol bueno', se asocia con una mejor salud del corazón. Previene la acumulación de placa en las arterias de las mujeres premenopáusicas y protege de las enfermedades cardíacas tempranas que pueden estar desarrollándose en los hombres del mismo grupo de edad. "El estrógeno aumenta el colesterol bueno en todos los años fértiles de una mujer, cuando el estrógeno está en los picos de producción", dice Goldberg. La producción de estrógeno disminuye después de la menopausia, y el colesterol HDL se va con ella. Pero si la mujer continúa con una dieta nutritiva, mantiene un peso saludable y mide su colesterol regularmente, sus niveles pueden permanecer en un rango saludable para que pueda mantener esa protección contra enfermedades del corazón.


El cerebro femenino tiene mejores recuerdos

Varios estudios científicos sugieren lo que muchas mujeres ya saben: son simplemente mejores para recordar cosas. Un estudio noruego de 2014 hecho con 37 mil personas confirma esto: aunque las personas mayores en general tuvieron más problemas de memoria, los hombres de todas las edades, jóvenes y adultos, fueron más olvidadizos que sus contrapartes femeninas. La investigación previa sugiere que puede deberse a la degeneración del cerebro causada por enfermedades cardiovasculares o presión arterial alta, las cuales afectan más a hombres que mujeres.


Las mujeres tienen menos probabilidades de ser alcohólicas

"Los hombres tiene hasta el doble de probabilidades de desarrollar alcoholismo en comparación con las mujeres", explica Holly Phillips, especialista en salud de la ciudad de Nueva York. Una de las razones tiene que ver con la dopamina en el cerebro. Un estudio reciente de los bebedores sociales masculinos y femeninos encontró que los hombres tenían una mayor liberación de dopamina que las mujeres en un área del cerebro llamada el cuerpo estriado ventral, que está fuertemente asociado con el placer, el refuerzo y la formación de la adicción. Puede haber también un componente psicológico. "Mientras que las mujeres son más propensas a deprimirse que los hombres en respuesta a factores ambientales desencadenantes comunes, como enfermedad o duelo por una muerte, los hombres tienden a adormecer el dolor con sustancias", añade Phillips.


Las mujeres acumulan menos grasa en la panza

En lugar de lamentarse por el hecho de que las mujeres siempre acumulan grasa en las caderas y muslos, pueden alegrarse ahora porque eso significa un menor riesgo de enfermedades del corazón, diabetes, derrames cerebrales y otras enfermedades crónicas que si la grasa se acumulara en el abdomen, como sí lo hacen los hombres. "Los cuerpo de manzana, que muchos hombres tienen, cargan más grasa alrededor del corazón y del abdomen superior, aumentando el riesgo de enfermedades del corazón," confirma Phillips. "Los cuerpos en forma de pera mantienen la grasa fuera del corazón, que es un buen síntoma". "La grasa alrededor de la panza también puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer", señala Lichtenfeld. Los investigadores están observando que la grasa abdominal es metabólicamente activa, produciendo hormonas que causan una reacción en cadena en el cuerpo, dando como resultado mayores niveles de inflamación y resistencia a la insulina, lo que conduce a enfermedades.


Las mujeres tienen un riesgo de ataque cardiaco retardado

Aunque las probabilidades de un hombre de desarrollar enfermedades del corazón comienzan a los 40 años, o incluso antes, el doctor Phillips remarca que el riesgo de una mujer en realidad no empieza hasta después de que ella pisa los 50 y atraviesa la menopausia, lo que les da un tiempo extra. "Las mujeres tienen su primer ataque al corazón 10 años después de los hombres", afirma Goldberg. Los mejores niveles de colesterol en una mujer más joven juegan un papel fundamental, así como también el estrógeno y el estilo de vida que incluye comer más sano, sumado a beneficios adicionales de protección, como la presión arterial baja . Sin embargo, las cosas cambian después de la menopausia. "Después de los 50, la vulnerabilidad de la mujer a las enfermedades del corazón comienza a parecerse a la de los hombres", advierte Phillips.