Reuters 162
Reuters 162

"Los jueces están todos asustados. Mire lo que hicieron". Con esas duras palabras, la jueza María Romilda Servini de Cubría describió el cuadro "crítico" por el que atraviesa el Poder Judicial. En su opinión, desde que el gobierno impulsó la frustrada reforma en el tercer poder del Estado, hubo un "avasallamiento" de los magistrados.


"La Justicia está pasando una etapa crítica. Nunca estuvo tan dividida, hay un enfrentamiento que antes no existía. Dividir para reinar. Eso no quiere decir que antes los jueces te fueran a defender. No es una corporación", manifestó la jueza, quien se convirtió esta semana en blanco de las críticas de la titular de Abuelas, Estela de Carlotto, por dar a conocer la identidad de su nieto recuperado, Guido.


La jueza también aseguró en uno de los reportajes que la Justicia "comprobó" que ingresaron 42.000 kilos de efedrina al país, y remarcó que esas maniobras de narcotráfico las "manejaba" alguien de la "política".


"No sé quién todavía. Por lo que me cuentan los amigos de (José) Granero (ex titular de la Sedronar), no lo veo a él capacitado para hacer todo esto", dijo. Sin embargo, la magistrada aclaró que Granero "tenía algún amigo" que "manejaba" el ingreso de la efedrina a la Argentina y detalló que esa persona es alguien de la "política".


La jueza advirtió que el tráfico de efedrina era "una maniobra bien orquestada" y señaló que Granero hacía denuncias en tribunales que "no eran competentes". Cuando se le consultó si esas denuncias "eran de cotillón, sin validez", la magistrada afirmó que "exactamente" porque, explicó, "todo iba al juez Faggionato Márquez".


Granero, quien condujo la Sedronar entre 2004 y 2011, está procesado en la causa en la que se lo investiga por ingresar materias primas para producir drogas en Argentina y por falsificar documentación. La investigación salpica incluso a los Kirchner. De la presunta operación habrían participado los hermanos Zacarías, hombres muy cercanos al matrimonio santruceño.