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Sociedad jueves 31 de julio 2014

Las causas ocultas de la depresión

Pese a que estudios anteriores ya mostraban la existencia de un vínculo con la demencia, una investigación reciente reveló un nuevo nexo causal

jueves 31 de julio 201402:13
Crédito: discoverymujer.com

El nexo entre la depresión y la demencia ha sido frecuentemente investigado por los científicos. Pero las conclusiones no parecen definitivas. Una revisión de 23 estudios realizados en 2013 a 50.000 hombres y mujeres reveló que los adultos mayores que sufren de depresión tienen más del doble de posibilidades de desarrollar demencia y 65% más de probabilidades de desarrollar el Alzheimer.

Pero un nuevo estudio, publicado el miércoles en la revista Neurology halló el siguiente vínculo causal: la depresión es un factor independiente de riesgo para la demencia, y no al revés.

Los investigadores observaron a 1.764 personas de unos 77 años sin problemas de memoria y los siguieron durante ocho años. Lo que descubrieron es que aquellos que padecen un deterioro cognitivo leve, así como la gente con demencia, son propensos a tener niveles más elevados de depresión. Y se asociaron estos síntomas con una mayor disminución de la memoria.

Hay varias razones que explican el vínculo entre las dos enfermedades. Una primera explicación reside en que las personas con depresión pueden tener altos niveles de hormonas que interfieren con la región del cerebro responsable del aprendizaje y la aptitud de memoria.

Nuevas formas de tratar la depresión pueden impactar en el riesgo de demencia

Otra posible teoría consiste en que la inflamación causada por la híper-reactividad de las células inmunes puede obstaculizar el flujo de sangre -y el impacto de las vías nerviosas- en el cerebro.

Gary Kaplan, un osteópata que dirige el Centro de Medicina Integral Kaplan, considera la depresión como un síntoma de la inflamación en el sistema nervioso, y no una enfermedad en sí misma."La depresión es manejable", sostiene.

"Podemos modificar el riesgo de la depresión mediante la reducción de la neuroinflamación. Y estos resultados son completamente consistentes con la depresión como una enfermedad inflamatoria", agrega.

También es posible que la depresión se sume al estrés en el cerebro, lo que puede jugar un papel en su deterioro.

Si la nueva investigación es correcta, la búsqueda de nuevas formas de tratar la depresión puede tener un impacto en el riesgo de demencia.

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