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Manuel López Pujato, de 26 años, falleció el lunes de un paro cardiorrespiratorio durante una clase de CrossFit en el gimnasio Big CrossFit en Recoleta. Los entrenadores intentaron reanimarlo y lo trasladaron de urgencia al hospital Fernández, pero sus esfuerzos no fueron suficientes y el joven perdió la vida.

La descompensación que sufrió López Pujato ocurrió durante los primeros minutos de la clase, cuando aún no se había alcanzado el momento de máxima exigencia del ejercicio.

El joven tenía una cardiopatía congénita por la cual había sido operado dos veces cuando era bebé; sin embargo, la afección no le había impedido realizar actividad física, según informó hoy el diario Clarín. El gimnasio afirmó que tenía un certificado de aptitud física.

El triste episodio llamó la atención sobre la intensidad del CrossFit, un entrenamiento exigente y de alto rendimiento, y abrió el debate acerca de los aptos médicos que piden los gimnasios antes de realizar actividad física.

La ley 139 de la Ciudad de Buenos Aires que regula la actividad de los gimnasios fue sancionada en diciembre de 1998. El artículo 3°, según la modificación introducida en 2011, indica que todas las personas que "realicen actividades físicas en el gimnasio deben poseer un certificado de aptitud física que debe contener los resultados de estudios electrocardiográficos expedido por el especialista actualizado anualmente". El decreto de 2004 que reglamenta la norma no incluye la referencia al electrocardiograma al cual se refiere la normativa.

El diputado por la Ciudad de Buenos Aires Hernán Rossi, presidente del bloque Suma + (UNEN), presentó un proyecto de ley para que sea requisito ineludible que los gimnasios exijan a sus socios la presentación de un certificado de aptitud física, con un electrocardiograma, previo a realizar cualquier actividad.

Así, el proyecto, que se conoció estos días tras ser presentado el pasado 30 de mayo, postula completar el artículo 3° de la ley 139 con una mención explícita acerca de la anterioridad requerida en la presentación del visto bueno médico que habilita a la persona a ejercitarse: "Dicho certificado deberá ser exigido obligatoriamente antes del inicio de la actividad física dentro del establecimiento".

"Con esta modificación, no se podrá iniciar la actividad dentro de un gimnasio sin la debida evaluación predeportiva de un médico matriculado, reduciendo de esta manera, el riesgo de lesión o de cualquier posibilidad de deceso asociada a una enfermedad cardiovascular", detalló el legislador al momento de presentar el proyecto.

Asimismo, el diputado postula también que sea obligatorio por ley que los gimnasios tengan un "desfibrilador externo automático (DEA)" para atender urgencias, a la vez que los entrenadores de los establecimientos tengan la capacitación correspondiente para utilizarlo.

El proyecto de Rossi además propone añadir un nuevo artículo a la normativa para que los gimnasios habilitados de la Ciudad obtengan financiamiento para comprar el desfibrilador a través de créditos del Banco Ciudad.