EFE 163
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El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva asumirá el rol de articulador político en un eventual segundo mandato de Dilma Rousseff, liderando el diálogo del oficialismo con su base parlamentaria y los movimientos sociales.

El tema fue un dolor de cabeza para la actual presidente, quien nunca desmintió su fastidio con las negociaciones de la trastienda del Ejecutivo. Además, Lula asumiría la defensa de temas polémicos que tampoco atraen a Dilma, como la reglamentación de los medios de comunicación, defendida por el Partido de los Trabajadores.

Según el diario Valor Económico, Lula se está preparando para asumir el protagonismo político en caso de que el oficialista Partido de los Trabajadores, PT, sea reelegido en las presidenciales de octubre.

El papel de Lula sería una preparación para volver a postularse a la presidencia

La intención de Lula sería mantener unida la base política y social del Gobierno, que generó muchos dolores de cabeza a la presidente Dilma en su primer mandato. Además de eso, debe asumir la discusión de temas polémicos que no son de la preferencia de la presidente. El principal sería la reglamentación de los medios de comunicación, defendido por líderes del oficialismo y que sus críticos consideran un intento de aplicar censura a los medios críticos del Gobierno.

En el entorno de Lula, se comenta que el rol del ex presidente en un segundo mandato de Dilma sería una preparación para volver a postularse a la presidencia, una posibilidad que Da Silva no confirma públicamente.

Según Valor, en el entorno de Lula se prevé que la actuación del ex sindicalista en los temas de articulación política forzará a Dilma a conversar y negociar más, y no será percibida como interferencias en la gestión de la mandataria.

Lula también asumirá el liderazgo del debate en temas que Dilma eventualmente no quiera protagonizar, como es el caso de la propuesta del PT de aplicar mayores controles sobre los medios de comunicación.