Davi Valle/Rdnews 163
Davi Valle/Rdnews 163
 Davi Valle/Rdnews 163
Davi Valle/Rdnews 163

Un obrero murió el jueves al recibir una descarga eléctrica cuando trabajaba en las obras del estadio Arena Pantanal, en la ciudad brasileña de Cuiabá, sede del Mundial de fútbol que comienza en 35 días, informaron los medios locales.

Mohamed Ali Maciel Afonso, de 32 años, se convirtió así en el octavo obrero muerto en accidentes laborales ocurridos en instalaciones mundialistas de Brasil 2014.

 Veja 163
Veja 163

Maciel era empleado de la empresa ETEL, una de las integrantes del consorcio responsable del sector de telecomunicaciones del estadio que recibirá en junio los choques entre Chile y Australia, el 13; Rusia y Corea del Sur, el 17; Nigeria y Bosnia, el 21; y Japón y Colombia, el 24.

Un equipo de peritos de la Policía Civil se encontraba la tarde del jueves en el lugar, que está concluido en un 98 por ciento según el portal UOL, analizando las circunstancias del accidente.

Un funcionario de la Secretaría Especial de la Copa de Mato Grosso, citado por UOL, confirmó que las obras están paralizadas por un plazo que aún no fue estipulado.

Los trabajos en ese estadio están entre los más atrasados de las 12 arenas que recibirán partidos durante el evento deportivo que comienza el próximo 12 de junio. Las autoridades prevén que el estadio será inaugurado el 20 o el 21 de este mes.

El atraso en las obras ha redundado en un fuerte deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores de la construcción, ocupados en maratónicas tareas en las que, en muchos casos, no se cumplen los requisitos mínimos de seguridad.

De acuerdo con distintas investigaciones locales, los responsables de los atrasos y las malas condiciones laborales han sido, en la mayoría de los casos, las empresas concesionarias de las obras.

La muerte del jueves se suma a las siete ocurridas durante los trabajos mundialistas en Brasil: tres obreros fallecieron durante las obras del Arena Corinthians, en San Pablo; tres en la Arena Amazonia, en Manaos, y uno en el estadio Mané Garrincha, en Brasilia.

 Davi Valle/Rdnews 163
Davi Valle/Rdnews 163

Después del último incidente, el Sindicato de la Construcción fue a la huelga para denunciar la inseguridad laboral. Aún no está confirmado si esta vez ocurrirá lo mismo.

Brasil, que organiza su segundo Mundial luego del de 1950, se encuentra inmerso en una carrera contrarreloj con el objetivo de contar con la infraestructura requerida por la FIFA.

El secretario general de la organización, Jerome Valcke, dijo por estos días que han "vivido un infierno" en los preparativos de la Copa.

Además del desafío de las obras de infraestructura, el gobierno de Dilma Rousseff deberá lidiar con la oposición de diferentes sectores que protestan contra los exorbitantes gastos destinados a este evento deportivo, que ya amenazaron con nuevas manifestaciones durante la Copa.

El gobierno del PT

deberá pasar con éxito la prueba del Mundial si quiere llegar airoso a las elecciones presidenciales

que se celebrarán en Brasil en el mes de octubre.