EFE 163
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Abdel Fatah Al Sisi, el hombre que lideró el golpe de Estado en julio de 2013, anunció este miércoles que abandonará la carrera militar y sus cargos como jefe del Ejército egipcio y ministro de Defensa para concurrir como civil a las elecciones, tal como exige la Constitución.

Todavía tenía puesto su uniforme cuando ofreció el discurso en la televisión, en el que confirmó sus aspiraciones presidenciales –de las que había rumores desde hacía meses– y se presentó como un "soldado a las órdenes del pueblo".

Al Sisi recordó que entró en el estamento militar hace casi 45 años, donde ocupó distintos puestos de responsabilidad, como el de jefe de la Inteligencia Militar, y que ahora vuelve a ser un civil para intentar "defender al pueblo" al frente del país.

"Quiero hablarles directamente desde el corazón, como siempre, para decirles que me quiero enfrentar los retos que este pueblo me ha puesto delante y me ha pedido", afirmó el hombre más fuerte de Egipto.

"Este es mi último día vestido con este uniforme, pero seguiré luchando por este país para acabar con el terrorismo y el miedo, no solo aquí, sino en toda la región", sostuvo el ex general, quien advirtió de que los egipcios están "amenazados por terroristas que quieren derrotarlos".

Desde la destitución militar del presidente islamista Mohamed Mursi, las autoridades han perseguido a los Hermanos Musulmanes, muchos de cuyos líderes y miembros han sido arrestados y enjuiciados por supuesto terrorismo.

 Reuters 163
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En su primera reacción al anuncio, la cofradía islámica aseguró en su web que la candidatura de Al Sisi "demuestra la conspiración que hay contra la legitimidad constitucional" y evidencia que el derrocamiento de Mursi fue un golpe de Estado.

En caso de ser elegido presidente, el ex jefe del Ejército designado por el propio Mursi prometió "estabilidad, seguridad y esperanza" para Egipto, aunque reconoció que ese objetivo es "complicado" y que él no puede "hacer milagros ni prometer cosas irreales".

Frente a la profunda crisis política, económica y social que atraviesa actualmente el país, "los egipcios se merecen una realidad mejor, vivir con dignidad y en libertad, con derecho a encontrar trabajo, educación, comida y vivienda", señaló.

Casado y con cuatro hijos, Al Sisi es considerado "el hombre fuerte" de Egipto y parte como favorito en las elecciones, aprovechando la buena imagen que proyecta en gran parte de los egipcios por su papel estelar en el derrocamiento de Mursi.