Playfútboldomingo 26 de enero 2014

El resumen del Superclásico: los goles de River, la expulsión de Bianchi y el desahogo de Ramón

El "Millonario" ganó 2-0 un partido que dominó de punta a punta. El DT de Boca no pudo salir al ST por protestar y el de River se mostró eufórico tras el segundo gol, obra de Menseguez, su "niño mimado"

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Ningún Superclásico es amistoso, suelen decir los actores de los River-Boca en cada previa de partido, jugadores, técnicos, dirigentes, y así queda demostrado tras cada edición del partido más importante del fútbol argentino que anoche vio cómo los "Millonarios" aplastaron al "Xeneize" en el segundo de los tres amistosos del verano 2014 que tuvo ingredientes de sobra para cerrar una noche perfecta para los de Núñez.

El marco fue ideal: miles de personas en cada tribuna, los jugadores de uno y otro equipos saliendo a la par y los dirigentes Rodolfo D'Onofrio y Rodolfo Ferrari, presidente de River y vice tercero de Boca, respectivamente, sentados juntos y mostrando unidad pese a la clásica rivalidad.

De entrada la pelota cayó del lado de River con el gol de Manuel Lanzini a los 6 minutos de juego. El primer tiempo fue una lección táctica de los dirigidos por Ramón Díaz, con juego sincronizado, buenos ataques, buenas defensas y un arquero siempre bien ubicado. En esa parte los de Bianchi sólo tuvieron una jugada de peligro con un disparo de Luciano Acosta que Marcelo Barovero sacó al córner.

River golpeó cuando debía, en el principio con el gol de "Manu" y en el final del primer tiempo con el de Juan Carlos Menseguez en una de las jugadas destacadas del partido que el "Rayo" coronó con una sutileza en la definición y que hizo explotar de alegría pero también de angustia a Ramón Díaz, quien gritó el tanto ante las cámaras de TV con gestos de bronca, con sonrisa, con el desahogo a flor de piel.

      River Boca Córdoba Menseguez 1170

Boca salió al segundo tiempo con un protagonista menos: Carlos Bianchi fue expulsado por el árbitro Diego Abal por la protesta exacerbada tras el segundo gol de River, en cuyo inicio de la jugada había dos pelotas en la cancha.

A partir de allí el "Xeneize" apeló a su amor propio y por momentos fue superior, contó con opciones de al menos descontar pero River tenía siempre la opción de la contra y, cuando Boca dominaba, la defensa o el arquero estaban allí para impedir que el desarrollo del partido se volviera en contra para los de Ramón Díaz.

Lanzini, Teo Gutiérrez y Menseguez fueron las figuras de un River que sabe que lo importante comenzará el 8 de febrero cuando se inicie el Torneo Final pero que encontró en el segundo Superclásico de verano el impulso necesario para su pisoteada autoestima.

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