Guillermo Barros Schelotto

revolucionó Lanús. El club del Sur del Conurbano bonaerense logró convertirse en sensación tras pelear todos los campeonatos que condujo el ex delantero de Boca desde el 2012, fecha en la que asumió. En el último semestre,

se apoderó de la Copa Sudamericana sumando el segundo título internacional.

Ahora,

la dirigencia del "Granate" decidió brindarle todo su apoyo y le ofreció continuar como entrenador del primer equipo hasta 2015.

"Nos hicieron el ofrecimiento hace unos días. Vamos a analizarlo. No especulo con ninguna otra oportunidad. Prefiero que este tema se charle de manera privada con la dirigencia. Sé del interés de ellos para que continúe, más allá de haber ganado la Sudamericana. Y saben del interés mío y que Lanús tiene la prioridad ahora y dentro de un mes, dos meses, siempre", detalló "Guille" en diálogo con Un buen momento por Radio La Red.


"Lo deportivo que es lo único prioriza siempre es un desafío muy grande. En caso de pasar el repechaje nos va a tocar jugar 20 partidos en 60 días. No va a haber descanso desde el físico del jugador. Vamos a tener que variar mucho el equipo, van a tener que estar todos preparados", confesó el DT en relación a la gran cantidad de competencias que deberán enfrentar en el próximo semestre.


Además, dejó en claro que a pesar de querer mantener la base, no intentará frenar ninguna negociación para que se vayan jugadores, teniendo como ejemplos los casos de Paolo Goltz y Carlos Izquierdoz, quienes son seguidos de cerca desde Brasil. "No sabía del interés de equipos brasileños por Goltz e Izquierdoz. Uno como entrenador quisiera que se queden. Pero después de la campaña que hicimos es obvio que van a avenir a buscar algún jugador y le vamos a abrir las puertas porque se lo merecen", subrayó. Y agregó: "Más allá del desafío que tenemos nosotros este año, ellos se ganaron esta posibilidad de mejorar en lo económico. Sabemos que a alguien le va a tocar irse".


Por último, dejó sus sensaciones de cara al Boca-River que se disputará mañana en Mar del Plata: "El sentimiento de uno es que gane Boca. El palpito es parejo. El partido de verano depende mucho del inicio, el que haga el primer gol va a correr con ventaja. Normalmente son partidos no muy bien jugados".