Los despedidos

, entre los que hay tres mujeres jefas de hogar,

son algunos de los trabajadores que vienen denunciando una operación de persecución por parte de funcionarios cercanos al ministro de Economía, Axel Kicillof, y militantes de La Cámpora

.



Esta situación

motivó más de una veintena de denuncias

ante la UPCN y también fueron objeto de una denuncia penal, realizada por la diputada Elisa Carrió.



Según los empleados el área donde se registraron los casos más graves de persecución es la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales que dirige Carlos Bianco, donde "un día llegás y te sacaron el escritorio o la computadora, después te cambian de área tras diez años de trabajo y, al final, te enterás de que te despidieron", indicó una de las afectadas, según informa el diario La Nación.

Además muchos de los desplazados son enviados a oficinas políticas, donde no tienen ninguna función que cumplir: "Armaron un leprosario de «librepensantes» en el Palacio San Martín, ellos se quieren quedar con el anexo y rechazan a cualquier persona que no esté «encolumnada», como dicen ellos; es una persecución ideológica" comparable a la del Indec.