Mario Sar 162
Mario Sar 162

Ricardo Jaime y Claudio Uberti integraron el equipo original de Néstor Kirchner cuando el santacruceño llegó a la Casa Rosada allá por 2003. Jaime fue secretario de Transporte y Uberti fue el encargado de controlar las concesiones de las autopistas. Estaba al frente del Órgano de Control de las Concesiones Viales (OCCOVI) y se lo conoció como "el señor de los peajes".

El fiscal federal Carlos Rívolo pidió el procesamiento de ambos porque consideró que cometieron el delito de "peculado de uso" de un auto que debió haberse utilizado para la supervisión de una autopista con peaje y era usado por Jaime como si fuera propio.

El caso comenzó como una derivación de la investigación por el enriquecimiento ilícito de Jaime. Se determinó que el ex secretario de Transporte utilizaba un Honda Civic patente EHD765 y pagaba una playa de estacionamiento cerca de su casa.

La investigación confirmó que ese auto había sido entregado por la empresa Vial 3 para que el OCCOVI lo afectara al control de la ruta por peaje que esa empresa tenía concesionada. Pero, como se supo después, Jaime usaba ese auto para ir a su despacho, pero también para, por ejemplo, llevar a sus hijas a diferentes destinos.

Por lo menos así lo declaró un policía federal que le hacía de chofer a Jaime cuando sus custodios habían terminado sus tareas. Es decir que Jaime usaba un auto que debía estar afectado al control de una autopista y además, pagaba un chofer -ocasionalmente- de su bolsillo. Le abonaba al policía 100 pesos por cada día que trabajaba y la comida.

Cuando declaró en indagatoria frente al juez Sebastián Casanello, Uberti se defendió asegurando que el auto nunca había salido de la órbita del Estado y que tanto Transporte como el OCCOVI estaban bajo la jurisdicción del Ministerio de Planificación y que no hubo delito. Jaime utilizó un argumento similar.

Pero el fiscal pidió el procesamiento porque, según la presentación a la que accedió Infobae, "Ricardo Raúl Jaime sustrajo de la órbita de administración estatal –con la necesaria participación de Claudio Uberti, quien se encontraba a cargo del OCCOVI– uno de los rodados destinados a la inspección de una obra vial (donde y para cuyo destino fue entregado por la empresa concesionaria Vial 3 S.A., en cumplimiento de obligaciones contractuales), que le dio un destino y uso distinto a aquél que tenía asignado en el Pliego Técnico Particular –supervisión de las obras– y que lo utilizó de manera particular, como si fuera el dueño y en su propio beneficio".

En esta causa, Jaime está acompañado por Uberti. Pero tiene otra similar en la que está solo. En ese caso, se comprobó el uso particular de un Volkswagen Passat que estaba afectado a una obra pública del área de Transporte,  y por eso declaró en indagatoria. Por ese expediente también Rívolo pidió el procesamiento de Jaime con motivos similares a los del caso del Honda Civic.

El juez Casanello debe decidir qué hace con Jaime y Uberti. Para el fiscal uno usó un auto del Estado como si fuera propio, y el otro lo permitió.