Mundomartes 02 de julio 2013

Cómo superar una ruptura en la era de las redes sociales

Fotos, canciones, mensajes, videos… la web nos recuerda a la ex pareja. ¿Borrar todo o conservarlo?

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Steve Whittaker, de la Universidad de California, y Corina Sas, de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido, especializados en la interacción hombre-ordenador, realizaron una investigación orientada a “explorar los retos de las posesiones digitales y su eliminación después de una ruptura sentimental”.

Según difundió la web dedicada a temas científicos NCYT, en entrevistas a 24 jóvenes de entre 19 y 34 años, Whittaker y Sas corroboraron que, tal como era de esperar, las posesiones digitales después de una ruptura traen, a menudo, recuerdos que en el contexto actual son dolorosos porque implican seguir hurgando en las heridas o incluso reabrirlas, aunque a algunas personas recordar los buenos momentos que tuvieron con quien es ahora su ex pareja puede hacerlas felices.

Doce de los sujetos prefirieron borrar los recuerdos, ocho prefirieron conservarlos y otros cuatro, borrar algunos selectivamente.

Eliminar estos recuerdos resulta más difícil porque las posesiones digitales están en colecciones extensas distribuidas en múltiples dispositivos, aplicaciones, servicios web y plataformas. El hecho de que una relación sea buena estimula una vida digital rica. Pero cuando se estropea... la gente tiene que purgar sistemáticamente colecciones de recuerdos en múltiples espacios digitales.

En el caso de Facebook, tras la ruptura, un acto habitual y fácil de llevar a cabo es cambiar el estado de relación a "soltero" e inmediatamente eliminar como amigo a la ex pareja o bloquearle el acceso a nuestro perfil.

Sin embargo, borrar todo rastro en Facebook del ex amor no es posible. Por ejemplo, en el caso de las fotos, aunque éstas pueden ser desetiquetadas, no se pueden borrar si fueron publicadas por alguien más.

Whittaker y Sas recomiendan no precipitarse a borrar recuerdos y aguardar a tener la mente fría para luego tomar decisiones menos impulsivas.

Los autores del estudio proponen la creación de un sistema que, tras accionar su usuario el "botón rojo", pudiera automáticamente recoger todos los documentos digitales de una relación y trasladarlos todos a un único sitio para un borrado posterior más completo y fácil, o bien para conservarlos, pero sin tropezarse con ellos a cada momento por estar dispersos en muchos sitios.

Otra opción, parecida a esta última, sería algo así como encerrar todos los recuerdos digitales en un baúl y nombrar a alguien de su confianza como custodio de la clave de acceso.


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