Políticamiércoles 13 de febrero 2013

Benedicto XVI tras su renuncia: "Ha sido por el bien de la Iglesia"

Celebró ante miles de personas su penúltima audiencia pública. "He orado mucho. Soy consciente de la gravedad del gesto", dijo.

Ante una muchedumbre que lo ovacionaba en la sala Pablo VI del Vaticano (video relacionado), el Papa aseguró que renunció "en plena libertad por el bien de la Iglesia" tras haber "orado mucho" y "examinado ante Dios mi consciencia", agregó el Santo Padre.

"Continúen orando por mí, por la Iglesia y por el futuro Papa, que el Señor nos guíe", dijo hablando bajo, en unas palabras improvisadas antes de la audiencia oficial.

 

El Pontífice entró en sala a las 10.44 horas local (09.44 gmt), mientras los fieles en pie, aplaudieron, le expresaron frases de cariño y ondearon banderas de diferentes países.

Benedicto XVI entró sólo, acompañado a varios metros de distancia de su secretario personal y prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein.

"Como ustedes saben, he decidido renunciar al ministerio que el Señor me ha confiado 19 de abril 2005", dijo al inicio, mientras los presentes lo ovacionaban de pie. Benedicto XVI explicó que ya no se sentía capaz de "de llevar a cabo el ministerio con la fuerza que se necesita". 

 
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"Me apoya y me ilumina la certeza de que la Iglesia es de Cristo, el cual nunca le hará faltar su guía y su cuidado. Gracias a todos por el amor y la oración con que me habéis acompañado. Continúen orando por el Papa y por la Iglesia”, concluyó.

Tras sus palabras, dio la bendición a los fieles en el inicio de la cuaresma. Leyó su mensaje en italiano, inglés, alemán, portugués, árabe y ruso, entre otras lenguas.



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Por la tarde, Benedicto XVI prresidirá el tradicional rito del miércoles de ceniza con la procesión penitencial, la Santa Misa, la bendición y la imposición de las cenizas.



Sin embargo, a diferencia de años pasados, se celebrará en la Basílica de San Pedro y no en la iglesia de San Anselmo y en la Basílica de Santa Sabina en la colina del Aventino de Roma, por la previsible asistencia de más fieles.

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