Mundomartes 12 de febrero 2013

Benedicto XVI lleva "desde hace tiempo" un marcapasos

Pese a que su salud no estaría deteriorada, el vocero del Vaticano admitió que Benedicto XVI fue intervenido por problemas cardíacos


El vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi, afirmó este martes que el papa Benedicto XVI fue sometido recientemente a una “ligera intervención” para cambiar las pilas del marcapasos "que lleva desde hace tiempo".

"No se trató de una intervención complicada, más al contrario, absolutamente normal, de rutina", agregó Lombardi. De esta manera, confirmó la información publicada por el diario italiano Il Sole 24 Ore acerca de que Benedicto XVI fue sometido hace unos tres meses a una operación en una clínica vaticana para sustituirle el marcapasos.

El periódico publicó este martes que la intervención se había practicado en la clínica Pío XI, propiedad del Vaticano, por el cirujano Luigi Chiareiello, director de la cátedra de Medicina de la Universidad Romana de Tor Vergata.

Si bien no se sabía que Benedicto tenía problemas cardíacos, Lombardi subrayó que el Papa llevaba ya marcapasos antes de ser elegido, desde su época de cardenal. Además, el vocero remarcó que la renuncia de Joseph Ratzinger no guarda relación con su salud, sino con el avanzar de la edad y reiteró que el Pontífice "no tiene enfermedades específicas".

Benedicto XVI comunicó este lunes a los cardenales, durante una reunión en el Vaticano, que había decidido renunciar al Pontificado por la “falta de fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”.

"Siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, sucesor de San Pedro, (...)  de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo sumo pontífice", explica su comunicado.

Tras su abdicación, Benedicto XVI se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo y, una vez que se haya elegido un nuevo Papa, se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano, según señaló el lunes Lombardi.

El vocero precisó que el proceso de selección durante el cónclave de cardenales para designar al sucesor de Benedicto XVI durará alrededor de 20 días, por lo que “para antes de Pascuas” habrá un nuevo sumo pontífice.

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