Infobaemartes 03 de julio 2012

Boca llega a la final entre rumores, desmentidas y jugadores que van y vienen

El conjunto que conduce Falcioni ya está en Brasil para enfrentar al Corinthians en la última final. Llegó con la duda sobre la presencia de dos de sus jugadores, el futuro de Schiavi y la continuidad del director técnico

Llegó el día final para Boca. El momento más esperado desde que el año abrió sus puertas. El instante en que la gloria se la debe quedar uno solo y el otro mirará por televisión cómo el ganador levanta la Copa. La final de la Libertadores se juega entre el conjunto de Falcioni y el Corinthians. Entre un equipo que la ganó seis veces y el otro que nunca se la pudo llevar a su casa. Mañana a partir de las 21:50 Julio César tendrá la posibilidad de reescribir su historia y poner en sus páginas que lo que no pudo hacer como jugador sí lo logró como técnico.

 

El “Xeneize” llega a la final envuelto en rumores y en desprolijidades que no hacen más que generar dudas en un momento en donde las certezas deberían ser mayoría. El grupo de jugadores y el técnico hicieron bien los deberes y desmintieron todas las versiones que auguraban la despedida de Falcioni una vez finalizado el semestre, y la relación tensa que existe entre el técnico y alguno de sus dirigidos.

 

La salida de Julio César  fue uno de los temas de la semana que pasó. Que se va, que se queda, que sigue a pesar de no obtener la Libertadores o que se retira del banco aunque levante el trofeo en Brasil. Todas las especulaciones empezaron a caerse con la aparición de algunas voces claves. Fue el mismo director técnico el que desmintió que esté cerrada su salida del club y el que aseguró que tiene “el puesto más codiciado del fútbol argentino”.  Para defender más su postura sostuvo que “no hay puesto en ninguna parte del contrato que me voy aunque gane o pierda”.

 

La otra voz de importancia fue la de Daniel Angelici. El presidente fue claro antes de partir a Brasil. "Falcioni seguirá siendo DT de Boca", fueron las palabras de la máxima autoridad del club. A pesar de las afirmaciones del técnico y el presidente, los rumores seguirán existiendo hasta el día en que el “Emperador” se siente delante de los micrófonos y dé a entender que su continuidad es un hecho. Así es Boca. La duda, a veces, es protagonista.

 

Y a pesar de los rumores sobre la continuidad de su entrenador, el plantel mantuvo un perfil bajo. Apenas si salieron algunas voces para tirar abajo las versiones que reinaban en los medios. Boca está concentrado en lo que tiene que estar. La Libertadores es su máximo objetivo y lo distancian noventa minutos y un buen resultado. No es poco lo que debe lograr el equipo de La Ribera para conseguir el trofeo, pero comparado con el trayecto recorrido, son sólo unos metros en un camino de mil kilómetros.

 

Pero no fue sólo el tema Falcioni lo que “alteró” el mundo Boca. El permiso del Ajax para que Darío Cvitanich juegue y el seguro que se debía sacar por Facundo Roncaglia para que pueda estar en la última final, invadieron las primeras páginas de los diarios deportivos y sembraron las dudas en los hinchas.

 

Cuando comenzó el fin de semana el delantero no viajaba a Brasil debido a que el equipo holandés no quería que jugara y Boca no había definido la opción de compra por el 50% de su pase. Pero cuando parecía que Cvitanich se quedaba afuera del avión que viajaba al país vecino, la dirigencia de Boca logró negociar una prórroga con el Ajax y le pagará al jugador el proporcional de su sueldo por estar una semana a disposición del club. Si la compra no se concreta, el hombre de Baradero estará el próximo lunes entrenándose en Holanda. Se terminaron las idas y vueltas, y el jugador podrá estar en el Pacaembú junto a sus compañeros.

 

Por otra parte, Roncaglia no será titular en el partido de mañana. Su representante, Claudio Curti, dijo que "Facundo no va a jugar, viajó por pedido de sus compañeros". El jugador tiene todo arreglado con la Fiorentina de Italia y su representante no quiere que juegue para que no existan riesgos de una lesión. Boca pensaba sacar un seguro para proteger al lateral en el partido. Es decir, una cobertura que pudiera indemnizar al jugador ante la posibilidad de que el pase se caiga por alguna lesión. Pero el representante de Roncaglia quería un seguro internacional y el “Xeneize” quería sacar uno nacional con un valor de 10.000 euros. No hubo acuerdo. En el último ensayo formal, Falcioni lo había puesto como titular, pero los dichos de su representante dejan de manifiesto la ausencia del lateral en el encuentro de mañana. En su reemplazo ingresaría Franco Sosa.

 

Schiavi es el nombre propio del que aún no se ha dicho nada. El propio jugador anunció que pueden ser sus últimos partidos en el club. Se sabe que no tiene la mejor relación con el DT y que Palermo lo espera para integrar su cuerpo técnico. También es real que el “flaco” quiere seguir en el club y que podría jugar seis meses más. Por ahora las dudas siguen vigentes y el futuro de uno de los ídolos contemporáneos que tiene el club no está definido.

 

Así llega Boca a su partido más importante. Con rumores y desmentidas. Con jugadores que ya saben que se van y otros que luchan por quedarse. Con la relación entre Falcioni y sus dirigidos tomada de un hilo pero con suficiente fuerza para que ningún escándalo empañe la última final. Boca tendrá un partido entero para definir su futuro. Ya se le escapó el campeonato cuando parecía tenerlo al alcance de la mano. Ahora tiene la oportunidad de coronarse como el campeón de América. Depende de sí mismo. Eso es lo que más importa. Los demás problemas quedarán para cuando las luces se apaguen en el Pacaembú y una nueva historia vuelva a empezar.

 

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