Argentina llegaba al Mundial de España 1982 con el objetivo de defender el título que había obtenido en la Copa del Mundo que se jugó en 1978, donde la "Albiceleste" fue el anfitrión. El equipo de César Luis Menotti tenía un gran plantel, con Mario Alberto Kempes como gran figura junto a Ubaldo Fillol, con el agregado de que estaba reforzado por Diego Armando Maradona y Ramón Díaz, quienes habían sido campeónes del Mundial Sub 20 en 1979.

Sin embargo, aquel equipo llegó al torneo con la Guerra de Malvinas en simultáneo. Mientras el país se encontraba en conflicto con Inglaterra, el plantel, en continente europeo, conocía la situación bélica en la que el país sudamericano tuvo una gran cantidad de muertes.

Bajo ese contexto, Argentina inició la Copa con derrota en el partido inaugural ante Bélgica por 1 a 0. Luego, superaría a Hungría por 4 a 0 y después a El Salvador por 2 a 0. De esta manera, el equipo sudamericano sería segundo en el Grupo C, detrás de los belgas, por lo que cayó en la siguiente fase del certamen junto con Brasil e Italia, dos de las selecciones más poderosas del torneo.

El primer encuentro fue ante la "Azzurra", que después sería campeón, con derrota por 2 a 1. Por este motivo, el partido ante Brasil era clave para intentar quedarse con el primer puesto del Grupo 3. Había cuatro zonas y los ganadores de cada una de ellas iban a las semifinales. Sin embargo, fue derrota por 3 a 1 en Barcelona y eliminación de la competencia que se llevó a cabo en España.

Para Brasil abrió el marcador Zico, mientras que Serginho y Junior anotaron los tantos del triunfo para los brasileños en un encuentro donde el descuento fue de Ramón Díaz y que se recuerda por la expulsión de Diego Armando Maradona, tras un planchazo muy fuerte que hizo que el árbitro lo sancionara con la roja directa.