Políticajueves 28 de junio 2012

El paro y la marcha abrieron grietas en el entorno de Hugo Moyano

La jornada de protesta de ayer evidenció las diferencias que existen en el seno de la conducción de la CGT. Pablo atacó a La Cámpora y Hugo a Néstor Kirchner, pero Facundo Moyano los defendió. Recalde no estuvo en la Plaza de Mayo, y se aleja

La demostración de fuerzas que intentó hacer ayer no fue todo lo que esperaba Hugo Moyano. Si bien dejó en claro que mantiene el control sobre el gremio de Camioneros, uno de los más importantes en el escenario sindical argentino y con un poder de fuego paralizante, no tuvo demasiado acompañamiento de otros gremios fuertes.

Por si fuera poco, dejó en evidencia que, puertas adentro, también aparecen algunas grietas que pueden resultar amenazantes de cara al futuro. Es que las relaciones que Moyano trazó con el kirchnerismo en los últimos 8 años, y la ruptura y confrontación directa lanzada en las últimas semanas, pusieron en aprietos a algunos dirigentes que mantienen fuertes vínculos con el Gobierno y con el sindicalismo cegetista.

Ayer, mientras llegaban las columnas a la Plaza de Mayo, los hijos sindicalistas de Moyano protagonizaron un cruce público, a través de declaraciones por separado que hicieron a los distintos medios que cubrían el acto.

Pablo, el titular de Camioneros, denunció horas antes del discurso que iba a dar su padre que había "grupos de La Cámpora reclutando personas, particularmente en la zona de Quilmes, para llevar gente a provocar incidentes para culpar al compañero (Hugo) Moyano".

Pablo dijo que la información se la habían dado vecinos de la zona y la Policía, y disparó: "La Cámpora no tiene huevos para venir a la Plaza".

Pero al ser consultado sobre estos dichos, Facundo Moyano, diputado nacional y líder del gremio del Peaje, indicó con una sonrisa que no le constaba que eso ocurriera, y aseguró que en La Cámpora tenía "compañeros" con los que los unía muchas cosas, más allá de "diferencias coyunturales", según dijo.

Facundo también contradijo las acusaciones que su padre Hugo hizo contra el ex presidente Néstor Kirchner. “Cuando muchos nos quedamos en el país después del golpe de 1976 hubo dos clases de exilio: los que se exiliaron fuera del país y los que se exiliaron en el sur argentino a lucrar con la 1050 ”, dijo el líder de la CGT.

Su hijo diputado aseguró que defiende el proyecto de la Presidente "en términos generales", y hasta se pudo ver fotos del ex Presidente en la columna de su gremio que participó del acto en Plaza de Mayo, así como un avatar con la foto de Néstor Kirchner en su cuenta de twitter.

"Me siento atrapado entre dos lealtades", había publicado en la red social Facundo Moyano hace algunos días, cuando estalló la confrontación entre su padre y el Gobierno nacional.

Esa posición generó fuertes críticas de su hermano Pablo, más venal y menos político a la hora de declarar. Incluso no son pocos los que le cuestionan que pocas veces se lo ve en la calle, algo que se vio refrendado la semana pasada durante el conflicto con la distribución de combustibles.

El lugar de Facundo Moyano no es cómodo. Hijo de Hugo Moyano, tuvo un lugar privilegiado en los últimos días de vida de Néstor Kirchner, que lo erigió como el representante más genuino de la juventud sindical. Eso le permitió ocupar uno de los pocos lugares importantes en las listas del Frente para la Victoria en las elecciones de octubre, lo que lo llevó a acceder a una banca con tan solo 26 años.


Recalde, cada vez más lejos de Moyano

Ya había despertado recelo su presencia en el acto en Casa Rosada del martes, cuando por cadena nacional, Cristina Kirchner cuestionó el paro y la movilización anunciada por Hugo Moyano. Pero la ausencia de Héctor Reclade ayer en la Plaza de Mayo no hizo más que oficializar su alejamiento de las huestes del dirigente camionero.

Abogado de la CGT desde que Moyano es secretario general, Recalde es otro de los diputados sindicales del Frente para la Victoria, y ha sido uno de los principales interlocutores con el kirchnerismo.

Ayer, mientras Moyano contaba los porotos en la plaza, Recalde ocupaba su banca en la Cámara de diputados durante el tratamiento de la ley de fertilidad asistida, y se negaba a bajar al recinto para discutir un proyecto de modificación del impuesto a las Ganancias presentado por la oposición.

Los vínculos de Recalde con el Gobierno son fuertes. Su militancia en el Frente para la Victoria y su buena relación con el matrimonio Kirchner lo convirtieron en uno de los abogados laboralistas más consultados. Incluso su hijo Mariano, integrante de La Cámpora, quedó al frente de Aerolíneas Argentinas, tras su estatización en 2008.

Si bien ha mantenido silencio, las últimas fotos reflejan que Recalde, incómodo con la abierta confrontación entre Moyano y el Gobierno, decidió mantenerse cerca de La Rosada, y, claro, cada vez más lejos de la CGT.