Economíalunes 07 de mayo 2012

Una licencia de taxi cuesta tres veces más que un vehículo usado

Sólo hay disponibles 38 mil permisos del gobierno porteño, por lo que su valor aumenta con la suba de la tarifa. En julio de 2011 tenía un precio cercano a los $80 mil, y en la actualidad asciende a los 120 mil

Crédito: NA

Invertir en el negocio de los taxis puede resultar una apuesta interesante si se tiene en cuenta que la recaudación rinde hasta 45% anual y que las licencias se revalúan con cada aumento de la tarifas.

En total existen sólo 38.790 habilitaciones del gobierno porteño y desde hace años no se entregan más, por lo cual su cotización se incrementa con los incrementos en el servicio.

En julio una licencia rondaba los 80 mil pesos, mientras que en la actualidad las ofertas ascienden a los $120.000, lo que representa un valor tres veces mayor del de un auto usado, mientras un cero kilómetro cuesta $60.000. 

El secretario de la Asociación de Taxistas de Capital, Alberto Rodríguez, dijo a un diario porteño que este valor crece a un ritmo del 8% mensual. Si se tiene en cuenta que en 2001 el valor rondaba los $2.000, un propietario ya ganó 60 veces lo invertido. 

Según lo publicado por El Cronista, un dueño de un taxi que trabaje el vehículo puede ganar entre $6.500 y $9.000 al mes. Si decide darlo a una empresa (mandataria) la rentabilidad llega a ubicarse entre $3.500 y $4.500, mientras que si se lo alquila a un chofer 12 horas por día la ganancia es $5.500 y $6.500.

Para que el rendimiento sea óptimo el taxi debe tener 26 salidas por mes para autos con un conductor y 52 mensuales para unidades con dos choferes, seis días a la semana.

Con este contexto, la rentabilidad sobre la inversión es de entre un 30% y un 45% anual, variando según la modalidad y según se trate de un usado o un 0 kilómetro. Esto sin considerar la posible apreciación que puede sufrir la licencia.

Desde el sector señalaron que es importante poder separar entre un 5% y un 10% de las ganancias, ya que cada tres años es aconsejable cambiar el auto. A partir de los 150.000 kilómetros es más conveniente comprar otro rodado ya que los arreglos se vuelven más regulares y costosos.