Sociedadviernes 04 de noviembre 2011

Diez trucos para no dormirse en la oficina

Una jornada con horas extra, el amanecer de una noche agitada o un almuerzo copioso pueden jugarle una mala pasada hasta al más motivado de los empleados


Son esos momentos en los que bostezos o cabeceos sobre el teclado de la computadora parecen inevitables. Pero estamos en la oficina y la mirada de jefes y colegas vuelve la situación embarazosa. La revista especializada Journal du Net propone una serie de consejos para combatir los párpados caídos y recuperar la productividad.

  

1. Salir

 Cuando se vuelve imposible concentrarse frente a la computadora, levantarse, caminar y, en lo posible, salir a tomar aire unos minutos, permite reactivar la circulación en todo el organismo.

2. Chocolate

 Por algo el cacao tiene fama de afrodisíaco y excitante. Una barrita de chocolate, preferentemente negro, hace maravillas, ya que la teobromina y la cafeína que contiene incrementan la resistencia a la fatiga y estimulan el sistema nervioso.

3. Discutir con un colega

 Nada como un vivo intercambio con un compañero de oficina, preferentemente sobre un tema discordante. En efecto, hacer una pausa en el trabajo e ir a discutir con un colega tiene el mérito de incentivar nuestras capacidades cerebrales y, por ende, contribuir al estado de alerta.

4. Siesta

 De ser posible, una breve siesta en un sofá o al menos en un sillón es lo ideal para superar la somnolencia y volver al trabajo con la mejor disposición. Eso sí, más de 20 minutos de sueño pueden ser contraproducentes y sumirnos en un letargo del que cuesta salir.

5. No abusar de los dulces

 El azúcar nos da energía, pero en forma temporaria y luego tiene lugar un efecto "rebote". Por lo tanto, el consumo de golosinas, habitual en los lugares de trabajo, puede acentuar la pesadez de las horas posteriores al almuerzo. Es mejor optar por una fruta.

6. Estiramiento y masajes

 Ambos cumplen con una función esencial: reactivar la circulación y, por lo tanto, devolver energía. Algunos puntos específicos del organismo reaccionan muy bien con algunos ejercicios de estiramiento o al contacto de la mano. Por ejemplo, las palmas de las manos sobre los ojos para dejarlos en la oscuridad unos minutos o los masajes en la sien para aliviar el dolor de cabeza.

7. Buscar una actividad estimulante

 Si la atención decae, hay que cambiar de tarea. Algo más desfiante intelectual y/o físicamente despertará las neuronas adormecidas.

8. Bostezar

 Siempre que se haga con discreción, hay que evitar reprimir ese gesto. El bostezo cumple una función vital. Aunque científicamente no está estudiado en profundidad, hay consenso en que esa larga inspiración relanza la oxigenación cerebral y ayuda a mantener el estado de vigilia. Es un gesto involuntario en el cual intervienen varios neurotransmisores y hormonas, como la dopamina. Si le vienen ganas, hágalo, tratando de no ser visto.

9. Rendirse y volver a casa

 No siempre es posible, pero si el cansancio nos vence, es mejor retirarse antes o renunciar a las horas extra -que de todos modos en estado de somnolencia no serán muy productivas- y volver a casa para recargar las baterías.

10. Consultar al médico

 Si el cansancio se vuelve crónico, puede tener causas orgánicas tales como estrés, déficit de alguna vitamina o mineral o problemas durante el sueño. 

Comentarios