Infobaesábado 18 de septiembre 2010

Se reinauguró la casa natal de Domingo Faustino Sarmiento

El museo histórico y biblioteca ubicado en San Juan fue reabierto en el marco del Tercer Congreso Argentino de Cultura. Si bien aún no fue reacondicionado en su totalidad, la primera parte augura un buen trabajo de restauración

Con un sol que intervenía en todos los discursos de los funcionarios provinciales y nacionales presentes, aquel de las primeras horas de la tarde sanjuanina, abrió sus puertas la casa en la que vivió Domingo Faustino Sarmiento sus primeros años.

En esta etapa inicial de las obras se realizó la actualización arquitectónica y escenográfica, comandada por las nuevas tecnologías, de los metros en los que transitó su primera formación el padre de la educación de la Argentina.

Entre las autoridades políticas que no quisieron perderse el momento en que se destrabaron las puertas del museo se destacó la primera oradora, la directora del lugar Beatriz Oviedo de Coria, que entre otras cosas expresó: "Con el corazón en la mano, dado que es un día histórico, tengo el placer de darles la bienvenida a esta casa que fue testigo de nuestra independencia".

El proyecto, parte del programa de la Secretaría de Cultura de la Nación "Puesta en valor de edificios nacionales significativos", tiene como objetivo convertir el espacio congelado de la historia en un patrimonio vivo, por el cual no se pierda interés, sino que se incorpore a la actualidad de los argentinos, y no sólo a la de los turistas que se acercan a San Juan.

Antes de dejar pasar al auditorio para conocer el edificio restaurado, habló el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, quien destacó que "nunca se construyeron en un año tantos metros destinados a la cultura".

Además, invitó a cuidar el patrimonio cultural, dado que olvidarlo es como olvidar al pueblo, y equiparó su voluntad de hacer a aquella del escritor de Facundo. "Queremos que la historia esté viva y cerca", concluyó, enmarcado en los aplausos de un público que sabía ahora sólo restaba adentrarse en ese pasado reacondicionado.

El museo
Ni bien se abren las puertas de madera puede leerse en una de las paredes de ese pasillo que lleva a un patio central con una higuera en su medio: "La casa de mi madre, la obra de su industria, cuyos adobes y tapias pudieran computarse en varas de lienzo tejidas por sus manos para pagar su construcción".

Este recibimiento metaforiza de una manera literal, contradicción a cuestas, el valor de este edificio para Sarmiento y para la historia argentina.

Declarada el 7 de septiembre de 1910 monumento nacional, la casa rememora anacrónicamente aquellos años de nuestro pasado, cuando aún la educación no era algo asegurado. Cuadros, libros, retratos, muebles y telares ejemplifican aquel tiempo, evidenciados por líneas de tiempo explicativas que sitúan al visitante en contexto.

En el año del Bicentenario, una opción más para recordar la historia.

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