Sociedadviernes 27 de agosto 2010

El desgarrador relato de la esclava de Los Zetas

La joven fue raptada por los narcotraficantes en una estación de trenes de Veracruz, México. La obligaban a cocinar para los migrantes secuestrados y lavar la ropa ensangrentada de los sicarios. Vea el video

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"Con algo nos vas a tener que pagar, güerita", la amenazaban los integrantes de Los Zetas durante los primeros días de cautiverio. La salvadoreña Marisolina fue capturada en la estación de trenes de Coatzacoalcos, Veracruz, y los sicarios pidieron u$s3 mil como rescate a sus familiares. Pero nadie contaba con esa suma para salvarla.

Fue así que los narcos la convirtieron en la cocinera de los migrantes secuestrados y de los jefes de casa de seguridad, labor que desempeñó por tres meses y que le salvó la vida.

Marisolina relató un diálogo con un supuesto jefe de los sicarios, apodado "el Perro", quien le dijo: "Yo soy el carnicero. Mi trabajo es deshacerme de la basura que no paga".

"Sin ningún remordimiento, me contó que él era el encargado de matar a los migrantes que no tenían para pagar el rescate", contó la muchacha, en una entrevista a El Universal.

"Primero los hago en cachitos para que quepan en los tambos, y luego los prendo fuego hasta que no queda nada de esos pendejos", le contó el asesino a la muchacha cautiva.

"Yo lavé, muchas veces, la sangre de esa gente. Al tallar la ropa salían los pedazos de carne. Todo olía a hollín, que para mí, eso significa olor a muerte", recordó conmocionada.

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