Modamartes 18 de agosto 2009

Guía para combinar camisas y corbatas

"Y hoy, ¿qué me pongo?" es la clásica pregunta con las que amanece la mayoría de los hombres argentinos. Infobae.com te cuenta las reglas para aprender a combinar la ropa de traje sin caer en errores fatales. Las claves del buen vestir

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Hace décadas que la moda dejó de ser patrimonio sólo de mujeres. Los hombres de hoy son coquetos, se compran ropa y cremas, pasan horas frente al espejo y adoran estar impecables, de pies a cabeza.

Cada "ejemplar" masculino tiene una relación especial con su guardarropas. Si bien muchos siguen encargándole a sus mujeres la tarea de comprar o combinar prendas de vestir, son cada vez más los que se "independizaron" del gusto femenino y se animan a elegir por sí mismos.

Quienes recién se estén iniciando en el mundo de la moda deberán entender que saber combinar las prendas es mucho más importante de lo que pensamos. Porque de nada sirve tener la mejor corbata Hermés o la camisa del material más noble: todo el dinero invertido quedará opacado por una combinación pésima que haga "chillar" al ojo.

"Como dice Oscar Wilde, una persona elegante es aquella que puede cruzar de un lado de la ciudad al otro sin que nadie se de vuelta para mirarlo", aseguró Mariano Rodríguez Giesso, presidente de Giesso, a Infobae.com.

El experto en sastrería explicó que "la camisa y la corbata siempre deben combinarse con el saco. No se combinan sólo entre ellas, es un trinomio que nunca debe separase. Ninguna de sus piezas va sola".

También destacó que, si bien ciertas combinaciones pueden ser demasiado llamativas para ir a trabajar a la oficina, las mismas pueden no serlo para una fiesta o casamiento.

Para Giesso las camisas "básicas", aquellas que todo hombre debería tener en su guardarropas, son las blancas y las celestes. "La rosa también puede considerarse básica, aunque no es tan necesaria como las otras dos", sugirió Giesso.

"Lo que los hombres deben evitar, sin lugar a dudas, son las camisas negras, grises o beige ya que, para usar con traje y corbata, son definitivamente inapropiadas. Así como las camisas blancas iluminan la cara, las oscuras aplacan el color del traje y no dejan que resalten los colores de la corbata. Además, agrisan la piel de quien la luce", asegura.

Normas para combinar camisas y corbatas
Una de las reglas básicas para combinar el "trinomio" más importante indica que la corbata debe ser más oscura que la camisa pero más clara que el traje. Sin embargo, hay varias cuestiones a tener en cuenta:

- La camisa lisa es la más fácil de combinar. Va con corbatas lisas, rayadas o estampadas. En el caso de que la corbata también sea lisa, siempre debe resaltar sobre el color de la camisa.

 - La camisa blanca lisa admite todas las corbatas: desde las más osadas y originales hasta las más sobrias. En tanto, las celestes también "pegan" con casi todo: sólo excluye las exageradamente "chillonas".

- "Si lo que buscás es pasar desapercibido, la regla más segura indica que sólo habrá un estampado en el conjunto”, indicó la asesora Florencia Ducos. Camisa lisa combinada con una corbata con diseño o estampado o una camisa rayada, con corbata lisa o con fantasías de la tela en el mismo color.

- Camisas rayadas: van con corbatas lisas o estampadas. Si combinamos dos rayados, tenemos que cuidar que sean de distinto tamaño. Es decir, si me pongo camisa rayada, las rayas de la corbata deberán ser de distinto tamaño que las rayas de la camisa.

- Camisas cuadriculadas: Ducos explicó que las camisas cuadrillé pueden ir con corbatas cuadrillé pero el cuadriculado de la corbata debe ser más grande.

- Los tonos de las camisas y las corbatas deben ser de la misma gama. En el caso de que sean contrastados, hay que tratar de que sean colores opuestos para que generen armonía (celestes con ocres, verde seco claro con bordó).

- Una regla segura es que el tono de la camisa lisa esté dentro del estampado de la corbata.

- Si la camisa es clara, la corbata tiene que ser llamativa y alegre. Es la encargada de darle "vida" y color al conjunto.

- Si de combinaciones osadas se trata, Giesso propone "traje azul marino con camisa celeste y una corbata con color ácido o una camisa en un rayado americana celeste y blanco con una corbata regimental (de los regimientos ingleses) y un traje tizado".

Más sobre camisas y corbatas
- Si el cuello de la camisa es grande, el nudo tiene que ser importante.

- Las medidas del cuello de la camisa deben ser exactas: ni demasiado holgado ni demasiado ajustado.

- El largo de la manga de la camisa tiene que cubrir por completo el brazo hasta la muñeca y tiene que llegar hasta la mitad de la mano con el brazo extendido. Además, la manga del saco debe ser un centímetro más corta que la de la camisa.

- La corbata tiene que llegar hasta el primer agujero del cinturón.

- El botón superior de la camisa debe estar oculto por el nudo de la corbata.

- Las corbatas no deben ser ni muy anchas ni muy finas. Para Rodríguez Guiesso, "ir a los extremos de tendencia es poco masculino".

- La traba de la corbata tiene que estar 20 centímetros por encima de la punta.

- El nudo de la corbata no debe ser demasiado ajustado ni demasiado suelto. "Uno no tiene que parecer degollado ni el nudo tiene que parecer que se va a deshacer", consideró Giesso.

- La corbata nunca tiene que guardarse con el nudo hecho porque se arruina.

- La corbata no debe lavarse en lavarropas. Tras usarla un par de veces, el mejor destino es la tintorería, donde se limpia "a seco".

- Los gemelos de la camisa son funcionales y aportan estilo al mismo tiempo. Con un saco más informal son ideales los más sport, que son los de pasamanería. Para ocasiones más formales deben elegirse los de plata, lisos o con algún monograma. Ciertas ocasiones de protocolo ameritan gemelos de oro banco o amarillo.