Playfútbolmartes 11 de noviembre 2008

Filman a gente común en hoteles y los venden como videos porno

Un diario mexicano denuncia que en varios mercados se comercializan imágenes grabadas con cámaras ocultas en moteles y albergues transitorios

En varios mercados de la ciudad de Guadalajara, en México, ya es posible adquirir videos de los clientes asiduos de algunos albargues transitorios de esa localidad y de otros estados del país.
 
Esta situación generó reacciones de varios sectores, porque evidentemente atenta contra la vida personal de quienes involuntariamente aparecen en estos videos.

Este fin de semana periodistas del diario El occidental de México recorrió los pasillos del Mercado Libertad, el Baratillo y algunos otros mercados y encontraron este material, que sin duda resulta atractivo para algunos, y realmente violatorio de las garantías individuales para otros.

"Tengo de moteles de aquí y de otros lados, tengo de fiestas con sexo,  despedidas de solteros, son de los batos que bailan acá y al rato ya están cla... con las viejas, están perronas", señaló José, quien en sobres de color blanco, identificados con marcados, ofrece este tipo de material en el tradicional mercado.

"Están bien chavas, si quieres acá de chavitas déjame ver, tenemos gente que nos manda, hay unos moteles que tiene cámaras ocultas y los dueños nos la traen, hay una de moteles de México que también está chida", manifestó mientras dialogaba con uno de sus clientes.

Por solamente 30 pesos mexicanos ($ 8 de Argentina) puede obtener estos videos, o si trae más dinero, le darán dos por cincuenta o cuatro por cien pesos. Este material también se lo pueden ofrecer algunos vendedores ambulantes de la ciudad.

"Se llaman cámaras ocultas, están metidos en un motel y va la gente y la graban, ya de ahí las venden a la gente, llega poco muy seleccionado, pero es bien pirata, casi no las piden, casi nomás los viejitos son los jacarandosos, piden sus cámaras ocultas y ya, nomás para los cochinotes", mencionó a un reportero.

El diario también explica que mientras no exista una autoridad que acate y que aplique cabalmente la ley, seguirán presentándose casos como este, en el que sin buscarlo ni desearlo, muchos ciudadanos seguirán figurando como estrellas porno involuntarias.