Sociedadviernes 04 de abril 2008

Ser madre, profesional, esposa, hija y amiga es posible

La gerente regional de HP muchas veces decide entre una reunión de padres o una con un cliente. "¿Quién piensa que un gerente de una multinacional es por default un mal padre o un mal marido?", dijo a Infobae.com

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En este caso vamos a empezar por el final. Es que cuando promediaba la nota con la mujer, que desde hace dos años se desempeña como gerente de HP en la Argentina, Uruguay y Paraguay, dijo: "La buena noticia va a ser cuando en unos años yo ya no sea noticia por el cargo que desempeño".

Y lo cierto es que sí, que aún en pleno siglo XXI siguen llamando la atención las mujeres que alcanzan altos rangos en su profesión. Como si por "portación de género" vendría implícito que debería(mos) ser subordinadas de un hombre en el ámbito laboral.

Analía Remedi es licenciada en Comercio Internacional y hace 26 años que trabaja en la compañía (entró como estudiante en práctica por tres meses cuando aún cursaba sus estudios en la universidad).

Está casada hace 25 años y tiene dos hijos adolescentes (de 13 y 16 años), con todo lo que eso implica. Ella no sólo cree que sus roles de profesional, madre, esposa e hija son totalmente compatibles, sino que, en la práctica, así lo demuestra. De hecho, nos atendió por teléfono desde Brasil, donde se encuentra esta semana por motivos laborales.

¿Es compatible su cargo con los roles que como mujer se espera tenga?
Creo que se puede compatibilizar. Hay cosas que son necesarias y fundamentales para que la mujer pueda ejercer su profesión con tranquilidad interior.

En mi caso es muy importante el soporte de la familia, yo no podría tener posiciones demandantes en el tiempo sin una estructura que me ayude, en la que los roles se complementen.

Fui muy afortunada de contar con un grupo que me ayuda en roles que no puedo cumplir al 100%

Cuando -como nos ocurre a todos- el día dura 24 horas, lo único que podemos hacer es priorizar determinadas cosas. Se trata de una elección permanente y esto no viene dado sin una gran cuota de esfuerzo.

¿Qué cree que cambió en la sociedad para que mujeres como usted lleguen a cargos como el que ocupa?
La sociedad cambió completamente. Las empresas tienen que invertir en este momento en políticas de diversidad para adaptarse al mundo.

Hoy el mundo está compuesto en un 60% de población femenina y del porcentaje de población económicamente activa, el 40% son mujeres. Además, se estima que para 2010 el 70% de los usuarios de internet serán mujeres.

Pese a que el 55% de la población universitaria en la Argentina está compuesta por mujeres, el porcentaje de profesionales que llegan a cargos gerenciales no refleja esa mayoría. La pregunta es ¿cómo se preparan las empresas para esta nueva fuerza laboral?

Asimismo, recientes estudios reflejaron que son las mujeres quienes deciden o influencian en el 80% de los bienes y servicios que se comercializan.

¿De qué se privó -si se privó de algo- por ocupar este lugar?
Soy una convencida de que el desarrollo de una carrera no viene sin esfuerzo y sacrificio. Y aprovecho para hacer un llamado a la reflexión: los hombres también sacrifican cosas en función de la profesión, del bienestar de la familia; la diferencia es que el rol social es más fuerte de la mujer.

La mujer va a tener que cambiar y aprender que lo perfecto es enemigo de lo bueno y que su eterna exigencia de querer llegar a la perfección va de contramano con realidad de que el tiempo es finito.

Muchas veces tuve que elegir entre una reunión de padres o una con un cliente. Otras veces sacrifiqué una capacitación importante, porque había algún acontecimiento en la vida de mis hijos que no me quería perder.

Y no me siento mal con las elecciones. Porque entendí que si quiero desempeñar mi rol de madre diez puntos, quiero ser buena profesional, esposa presente y perfecta, la hija soñada y la amiga de todos, es una exigencia que pone una carga innecesaria.

El mensaje es que se puede, que la felicidad no está asociada a un plan de carrera, que aquellas que eligieron desarrollarse como amas de casa full time también pueden ser felices si es lo que desean. Las mujeres no creemos en los talles únicos que nos quedan bien a todas por igual, por lo que, de igual manera, no hay una receta única en esto de ser profesional.

¿O alguien pensó alguna vez que un gerente de un banco multinacional es, por default, un mal padre o un mal marido?

¿Qué aporta una mujer en lugares corporativos estratégicos?
Los géneros son diferentes. Pese a que tenemos características diferentes, yo soy de las personas que cree que las cualidades que son deficitarias para ocupar un rol son desarrollables.

Ahora bien, la mujer tiene atributos innatos como la sensibilidad y la intuición, a los que se le suman su capacidad de "multi tarea" (es capaz de manejar muchas cosas al mismo tiempo) y el hecho de que aporta mucha creatividad, pensamiento lateral y resoluciones diferentes a un problema.

Además, es (la mujer) muy buena en la comunicación y el establecimiento de relaciones a largo plazo, así como para manejar relaciones con clientes. Creo que tenemos alguna habilidad en esto de manejar relaciones conflictivas, independientemente de que somos muy apasionadas en lo que hacemos y valoramos mucho las oportunidades cuando se presentan.

Es muy importante para la mujer identificar las compañías que están más preparadas para un ambiente de inclusión, dado que en esas se van a desarrollar con más facilidad. En ese sentido, la política de diversidad existe en HP desde tiempo inmemorial. Las mujeres tienen siempre una oportunidad de contratación, porque ante igual capacidad, experiencia, actitud y aptitud, en la empresa se le da la oportunidad a las minorías, que en nuestro país somos las mujeres.

A modo de reflexión final…
Para Analía Remedi, la calidad del líder es independiente del género y sólo está relacionada con la aptitud y la capacidad de una persona.

Asimismo, consideró que al tiempo que la mujer "pide espacio para su profesión", el hombre tiene más puesta su mirada "hacia el balance de vida". Esto es, ni más ni menos que "tienen las mismas necesidades de compartir tiempos con los hijos", por ejemplo.

"Es como que la sociedad tiende a un equilibrio natural donde el rol profesional y familiar empieza a ser más compartido", aseguró y destacó que "antes la mujer se masculinizaba; hoy ejerce su rol desde sus características naturales".

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