Infobaeviernes 14 de diciembre 2007

La lluvia de estrellas fue escasa y poco visible

El fenómeno producido por meteoros de la constelación de Géminis se vio poco y nada en Buenos Aires. Cerca de la medianoche, se nubló el cielo y todo se dificultó. A pesar de ello, los especialistas registraron cuatro estrellas

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La lluvia meteórica que trazó surcos de luz en el cielo nocturno en las primeras horas de hoy fue escasa y, desde Buenos Aires y alrededores en particular, fue visible sólo en parte a causa de la nubosidad.

"Se nubló bastante antes de la medianoche pero a eso de las 2 despejó y en 15 minutos registramos cuatro", informó Mariano Ribas, jefe de prensa del planetario Galileo Galilei. No obstante, el fenómeno estuvo lejos de otras lluvias en que se han registrado decenas de destellos por hora.

Ribas estaba en el propio planetario, en el barrio porteño de Palermo, en uno de los cinco puntos de observación organizados en el área metropolitana para efectuar un conteo visual de los meteoros. Los otros observadores estuvieron en Almagro, El Palomar y Haedo (dos).

"No es de las mejores del año", informó desde Posadas el astrónomo Sergio Toscano, en un alto en las observaciones que hacía con un cielo allí despejado por completo.

Pese a la excelente visibilidad, Toscano, director del privado observatorio Kolping de la capital misionera, dijo que en la primera hora de observación no había logrado ver ninguna estrella fugaz.

La lluvia meteórica, o poéticamente "lluvia de estrellas", es el fenómeno visual que se produce en el cielo nocturno cuando la Tierra atraviesa la órbita de un cometa y partículas de polvo de la estela de ese cuerpo entran en la atmósfera y se incineran.

"Hay unas 30 lluvias meteóricas a lo largo del año, poco menos de la mitad visibles desde el hemisferio sur, y sus nombres se deben a las constelaciones que marcan el sector del cielo hacia el cual se ve el fenómeno", explicó Toscano. Las de hoy fueron las gemínidas porque, para apreciarlas, la mirada debe orientarse hacia la constelación de Géminis. "Las gemínidas son escasas porque se originan por la estela de un asteroide. Cuando el origen es el polvo desprendido de un cometa son miles los corpúsculos que entran en la atmósfera y producen un chispeo", dijo Toscano.

Las más importantes del año, en el hemisferio sur, son las oriónidas, en octubre, visibles hacia la constelación de Orión, producto de la estela del cometa Halley, y más importantes aún son las leónidas, hacia Leo, la última fue el 17 de noviembre pero se ve mayormente en la mitad norte del Planeta.

Télam y AFP-NA