Mundojueves 16 de febrero 2006

Pelea de narcos en la favela Rocinha dejó al menos cinco muertos

La policía ocupó ese submundo de casillas y laberintos de Río de Janeiro después de un cruento enfrentamiento entre bandas. Una de las mayores organizaciones delictivas de la ciudad intentó tomar los puntos de venta de drogas de la barriada

(EFE) - La policía ocupó hoy la favela carioca de la Rocinha, la mayor de Brasil, pocas horas después de que al menos cinco personas murieran y seis resultaran heridas en un enfrentamiento a tiros entre bandas de narcotraficantes.

Según miembros de la asociación de vecinos de la barriada, las cinco personas que murieron eran trabajadores y no tenían vínculos con las organizaciones criminales.

La policía informó de que detuvo a ocho personas que presuntamente participaron en el enfrentamiento, cuatro de las cuales estaban heridas, y se incautó de algunas armas, entre ellas tres fusiles.

Cerca de 40 pistoleros uniformados de negro y armados con fusiles del llamado Comando Vermelho (Comando Rojo), la mayor organización delictiva de Río de Janeiro, trataron el miércoles por la noche de invadir la favela para apoderarse de los puntos de venta de drogas.

El intento de invasión fue rechazado a balazos por Amigos de los Amigos, los narcotraficantes que controlan la barriada, que quemaron los transformadores para dejar la zona a oscuras y consiguieron defender las casas en las que operan.

Entre tanto, cientos de personas que regresaban del trabajo tuvieron que esperar fuera del barrio durante horas para poder entrar a sus casas.

Por su ubicación estratégica en medio de una zona turística y barrios elegantes, la Rocinha, con cerca de 60.000 habitantes, es una de las favelas más deseadas por las organizaciones criminales que se disputan los puntos de ventas de drogas en Río de Janeiro.

El secretario regional de Seguridad Pública, Marcelo Itagiba, afirmó en una nota de prensa que el tiroteo fue "un reflejo de la disputa de bandas por el control de los puntos de ventas de drogas en la ciudad".

En octubre pasado, el narcotraficante Erismar Rodrigues Moreira, jefe de la banda que controla la venta de drogas en la Rocinha, murió en un enfrentamiento con la policía.

Su cuerpo fue sepultado en medio de las protestas de algunos habitantes de la favela y de un clima de tensión, que obligó a los comerciantes de la zona a cerrar sus puertas.

Los enfrentamientos entre los narcotraficantes de la Rocinha y una banda rival causaron diez muertos en abril de 2004 y llevaron al gobierno regional en la época a pedir apoyo a las Fuerzas Armadas para controlar esa favela.

Los tiroteos provocados por las bandas que se disputan el control del tráfico de drogas en las mayores favelas de Río de Janeiro han convertido a esta ciudad en una de las más violentas del país.