Policialesjueves 02 de febrero 2006

Los atacantes de Ariel "temblaban y lloraban como unas nenas"

El dueño de una posada y un empleado de una pizzería de Ferrugem serían clave en la investigación. Este último habría corrido y retenido por varios minutos a los agresores. Ya habría unos 40 testigos que declararon

Crédito: Canal 9
Entre 30 y 40 personas declararon en Brasil en el marco de la causa en la que se investiga el crimen del joven Ariel Malvino, ocurrida en el balneario de Ferrugem, en el sur de Brasil, y en la mayoría de los testimonios la acusación recae en el grupo de los siete jóvenes sospechados.

Entre la gran cantidad de testigos que declararon ver a los agresores de Ariel se encuentra un brasileño que trabaja en una pizzería de la zona.
 
Según informó ayer un matutino porteño, el muchacho fue quien corrió a tres de los siete jóvenes acusados de golpear brutalmente a Ariel y entre ellos estarían los hermanos Braun Billinghurst.

Según se pudo saber, Ze alcanzó en una esquina de Ferrugem a los tres jóvenes que corrían por las calles desesperadamente. Uno de ellos escapó por los techos de una vivienda y los otros dos quedaron en el suelo atemorizados ya que Ze los amenazó con una supuesta arma que traía escondida en su espalda.

El testimonio de Ze concuerda con el de Guilherme Rosa, dueño de una posada ubicada en la zona y quien también podría reconocer a los jóvenes involucrados en el crimen. "¡Al suelo, al suelo. Han matado a un chico, voy a llamar a la policía!", comentó Guilherme que le escuchó decir a Ze.

Según informa el diario La Nación, Guillherme comentó que los muchachos "temblaban y lloraban como unas nenas", mientras Ze los amedrentaba para tratar de retenerlos lo más posible en el lugar hasta que llegara la policía.

En ese momento, un Peugeot 206 rojo se detuvo en la otra esquina, cuenta Guilherme. Eran los amigos de esos chicos quienes les preguntaron por uno de los hermanos Braun Billinghurst. "¿Dónde está Eduardo? Tenemos que encontrar a Eduardo, dijeron y los otros dos les contaron que se había escapado", señaló.

Los jóvenes abordaron el vehículo y se dieron a la fuga. Llegaron a la posada donde estaban parando y tras juntar todas sus pertenencias volvieron a la Argentina, al parecer por un paso poco vigilado en la frontera entre ambos países.

En tanto, Germán Braillard Poccard, padre de uno de los siete jóvenes correntinos aseguró ayer que su hijo no estuvo involucrado en el crimen, y afirmó que "se presentará a declarar" ante la Justicia si es citado a brindar su versión de los hechos.

Braillard Poccard dijo que su hijo -según lo que le contó- se había separado del grupo unas horas después del crimen, y que se dirigió a una playa situada a 200 kilómetros del lugar, donde se encontraba veraneando él con su esposa y sus otros tres hijos.

Por otra parte, se informó que en el avance de la investigación podría ser citado a declarar un médico cordobés que habría asistido en la vía pública a Malvino antes de que el joven fuese trasladado al centro asistencial donde minutos más tarde murió.

Además, a partir de ayer se hizo cargo del caso la jueza Eliane Cardozo Luiz, de 31 años, -en reemplazo de Guillermo Borsoi-, y comenzó a estudiar el expediente para requerir el pedido formal para que los siete sospechosos declaren en Corrientes.

Por eso, a través de un jefe policial podrá interrogar en la Argentina a los siete jóvenes correntinos sospechosos del crimen de Ariel, ya que lo permite un protocolo de asistencia jurídica del Mercosur.

De esta manera, durante este fin de semana estará llegando el jefe de la Policía Civil de Garopaba, Aníbal Jeremías, para participar del interrogatorio de los siete jóvenes correntino sospechados de la muerte de Ariel.