Políticalunes 31 de octubre 2005

Uruguay separa el conflicto por las papeleras de la relación bilateral

El canciller oriental señaló que las fuertes diferencias por la instalación de las dos plantas de celulosa en el margen del río Uruguay, "no deteriora" el trato entre los dos países y confirmó que retomó el diálogo con Rafael Bielsa 

El canciller Reinaldo Gargano se preocupó hoy por entibiar las fuertes diferencias que se levantaron entre ambos gobiernos por la instalación de dos plantas de celulosa, ante el temor de contaminación que el proyecto despierta en este margen del Rio de la Plata.

El canciller uruguayo señaló que la polémica planteada "no deteriora la relación entre los pueblos" y agregó que la conversación con la Rosada se mantiene en buenos términos. A su vez, aclaró que reanudó el diálogo con su par argentino Rafael Bielsa  
 
Antes, el diputado del Encuentro Amplio Juan Ramallo le bajó el tono a las discusiones al sostener que el diálogo puede encauzarse.

Ramallo hizo alusión en Radio 10 a la citación de los dos embajadores por parte de los gobiernos, luego de que Jorge Busti, gobernador de Entre Ríos, dijera que Uruguay "está incentivado" para emprender el proyecto de las papeleras.

En Montevideo cayeron muy mal estas palabras, las cuales se interpretaron como que había un soborno que habilitó las obras.

"Busti nos tiene acostumbrados a este tipo de declaraciones, que pierden el calor del debate a medida que las repite" señaló Ramallo y aseguró que aquellas expresiones representan  "exabruptos y excesos" con una connotación directa que el gobierno de Tabaré Vázquez rechaza.  

Por su parte, el gobernador Busti aseguró que el gobierno uruguayo dio "una interpretación absolutamente equivocada" a sus declaraciones en torno de los "incentivos" supuestamente recibidos por esa administración para avalar la instalación de dos papeleras.

“Yo jamás hable de algo espurio sobre las autoridades uruguayas. No sólo los entrerrianos están en contra de esta papelera, miles de uruguayos también lo están”, señaló.

El canciller Rafael Bielsa había llamado ayer a "consulta" al embajador argentino en Montevideo, Hernán Patiño Mayer, luego de que el gobierno uruguayo adoptara igual actitud con su representante en Buenos Aires.

Bielsa adoptó la medida tras conocer que el canciller uruguayo Reinaldo Gargano anunció la convocatoria de su embajador Francisco Bustillo Bonasso, como consecuencia de declaraciones de Busti, consideradas "agraviantes" por el gobierno uruguayo.